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Retenida en el aeropuerto
Diario de Noticias, , 18-11-2009Recuperamos las mejores fotografías de las grandes agencias internacionales para ilustrar el éxodo de los afganos y pakistaníes
LOS aeropuertos suelen ser lugares hostiles, espacios de incertidumbre en los que todo son obligaciones mientras que tus derechos no están a salvo. Resultan antipáticos, incómodos, poco acogedores… Llegas con la ilusión de partir y a veces te quedas en tierra sin explicación alguna. Te sientes vigilada, controlada… Tu palabra no vale y tu ilusión tampoco. Quien más quien menos tiene alguna historia desafortunada que contar sobre ellos. Desde hace varios días una mujer, Aminatou Haidar, una de las activista saharauis más reconocidas, tiene la suya, ya que está retenida en el aeropuerto de Lanzarote privada del pasaporte marroquí con el que viaja. Marruecos la expulsó en contra de su voluntad porque al tramitar su entrada en El Aaiún en la casilla de nacionalidad puso, como otras veces, Sáhara Occidental y no Marruecos. “He visto muchas cosas en mi vida, pero nunca me imaginé que el grado de complicidad del Estado español con Marruecos llegaría tan lejos. Prefiero una cárcel en el Sáhara antes que seguir retenida aquí”, declaró esta semana antes de iniciar una huelga de hambre. Y es que frente a la antipatía que provocan los aeropuertos, el pueblo saharaui, obligado a vivir en tierra de nadie tras un incomprensible muro, en medio de la nada del desierto, tiene cada vez más apoyos de personas de todos los colores que trabajan para tratar de devolverles la libertad robada. Y el Estado español en este conflicto no puede mirar para otro lado, como si estuviera tras el mostrador de la terminal. Porque cada vez son más las voces que piden, como Haidar, que se reconozca el derecho del pueblo saharaui a recuperar su tierra y ser reconocidos como estado.
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