Desesperación extrema
La Verdad, 10-11-2009La evaluación psiquiátrica del inmigrante tunecino que intentó ayer quemarse a lo bonzo en la sede mallorquina de CC OO permitirá conocer con más certeza los motivos que llevaron al joven a un acto tan desesperado. Pero si sus palabras responden a la realidad, confirman crudamente hasta qué punto no tener trabajo – no tener nada y verse empujado a robar pan, según contó el mismo – puede desembocar en un estado de desolación y desvalimiento tan agudo que sólo se encuentre la salida en la propia muerte. Es cierto que lo ocurrido es excepcional. Sin embargo, representa de la manera más extrema el deterioro vital que estaría suponiendo la crisis para todos aquellos que padecen, junto a la falta de recursos no ya para vivir dignamente, sino para tan siquiera sobrevivir, otras penurias derivadas del desarraigo. Lo que subraya la importancia de que, justamente cuando peor están las cosas, se activen los mecanismos de solidaridad necesarios para evitar que los problemas se hagan irreversibles.
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