Leopoldo Navarro: «Uno no se convierte en adulto de un día para otro»

La Verdad, P. NAVARRO, 08-11-2009

En principio, los menores inmigrantes que llegan a nuestra Región obtienen un permiso de residencia válido hasta cumplir la mayoría de edad. No obstante, si se esfuerzan y se implican en los programas de formación que se les pone a su alcance la Administración, estos jóvenes suelen conseguir un empleo con el que prorrogar este permiso.

Esto es lo que ocurría hasta hace poco. Ahora, la situación económica dificulta en gran medida esta posibilidad y no todos tienen un empleo cuando cumplen los 18 años, por lo que pasan a encontrarse en situación irregular y podrían ser repatriados. No obstante, esto en la práctica no suele ocurrir. Asimismo, la Dirección General de Inmigración, para ahorrarles esta incertidumbre, ha puesto en marcha los denominados «pisos de preautonomía», destinados a aquellos jóvenes que por su edad no pueden permanecer en los centros de media estancia, destinados a adolescentes, pero que no se encuentran en condiciones de buscarse la vida por sí mismos. «Uno no se convierte en adulto de un día para otro, por eso consideramos que no podemos abandonarlos a su suerte, a pesar de que legalmente dejen de estar bajo nuestra tutela», asegura Leopoldo Navarro, director general de Inmigración. De esta forma, la Administración regional tramita la ampliación del permiso de residencia para los que acceden a estos programas, de hasta 3 años.

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