La sensibilización sobre los menores extranjeros centra una exposición en Portalea
Diario Vasco, 30-10-2009
DV. La situación de jóvenes extranjeros sin el amparo familiar era hasta hace poco una cuestión minoritaria. Sin embargo, la evolución de los procesos migratorios ha llevado a un vuelco social. Actualmente, los menores en esta situación pasan por su peor fase de popularidad y no son pocas las voces que se alzan contra ellos. SOS Racismo presenta una exposición que abre sus puertas hoy en Portalea con el fin de sensibilizar a la población sobre la problemática de un grupo de jóvenes que no se reduce a los más problemáticos.
La exposición llega bajo el título También son nuestros menores, después de haber pasado por otras poblaciones como Rentería o Deba. «Ante la alarma social que se ha producido con casos como los relacionados con el centro de menores de Deba, esta exposición trabaja para superar los estereotipos y construir a una sociedad más intercultural» señala el presidente de la Comisión de Programas de Acción Social del Ayuntamiento Benjamín Atutxa. «Se trata de sensibilizar a la población sobre la situación de estos menores».
Para ello, la exposición trabajará dos ámbitos. El público general podrá acudir desde hoy en el horario habitual de la sala, mientras que los escolares, principalmente de ESO, realizarán visitas guiadas sobre esta temática. «Está previsto que los alumnos puedan tener un testimonio en primera persona de estos jóvenes» indica Atutxa sobre una muestra informativa que incluye además fotografías, escritos, recortes de prensa e información.
«Suele funcionar»
La puesta en marcha de esta exposición coincide con el anuncio por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa de un cambio de rumbo en la política de atención a los menores no tutelados. Hasta ahora, los jóvenes más conflictivos se habían venido concentrando en el centro situado en el término municipal de Deba. Esto había desembocado en problemas por la actitud de algunos de estos menores, fuera del centro, llegando a producirse problemas también en Eibar. «Puede ocurrir que unos chavales contagien unas actitudes al resto, como puede ocurrir también en la enseñanza» señala Benjamín Atutxa. Sin embargo, remarca que se trata de una minoría y «en el 90% de los casos, esta ayuda a la integración suele funcionar bien».
Estas circunstancias llevan a iniciativas como esta exposición, que trata de «desactivar la alarma social, aunque en algún caso pueda resultar algo lógica». Atutxa recuerda que el aumento del número de menores de edad que se encuentran en situación de desamparo es efecto de la globalización. «A través de la televisión ven unas condiciones de vida diferentes a las que ellos tienen en sus países. Pero hay que enseñarles que también existen unos deberes». El tema de los menores tutelados por la Diputación no se restringe a extranjeros. Los recursos que se destinan a estos niños y jóvenes alcanzan también a autóctonos por diferentes circunstancias.
Centros en el entorno
La alarma social contra la que lucha la exposición es la que ha llevado al Ayuntamiento a solicitar a la Diputación que no ponga en marcha los dos centros de menores proyectados en el entorno. Uno en Matsaria y otro junto a la presa de Aixola, en terreno del término municipal de Elgeta. La petición realizada por el Ayuntamiento se hizo en base a la «alarma social» existente, y se pedía la no apertura «en tanto se mantenga la situación de alarma social y preocupación generada en la sociedad eibarresa». Esta competencia corresponde a la Diputación de Gipuzkoa que ha adquirido dos edificios para la puesta en marcha de sendos centros de menores.
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