El derrumbe de un edificio en Palma mata a siete de sus ocho moradores
El País, , 27-10-2009Siete vecinos de un inmueble de cuatro plantas de Palma de Mallorca murieron en la madrugada del lunes al desplomarse de manera súbita el edificio, bajo cuyos escombros quedaron atrapados. Todo ocurrió en segundos. “Vi caer los cascotes. Se oyó brummm, un gran estruendo y miré por la ventana. Se alzó una nube de polvo. No podía llorar ni gritar y llamé al 061”. Purificación, inmigrante de Perú, avisó del accidente. De las ocho personas que había en ese momento en el edificio, sólo sobrevivió una mujer, Margalida, de 47 años. Su marido, conserje, y su hija de 16 años, perecieron. También un matrimonio alemán y una familia colombiana (madre, hijo y yerno).
El inmueble del número 19 de la calle Rodríguez de Arias, construido en 1959 en el barrio popular de Es Camp den Serralta, se vino abajo a las 0.30. Un tercio del bloque, en la esquina con la calle Alós se desgajó. Sólo quedó en pie la parte de la cocina y la galería. Una montaña de escombros de seis metros atrapó a las víctimas. Entre los cascotes fueron rescatados con vida Margalida, con una pierna fracturada, y un hombre de 72 años que vivía en la planta baja de un edificio colindante. Una de las hijas de Margalida, Mónica Perelló, de 16 años, pereció, al igual que el padre de ésta, Jaume Perelló.
Luís Alberto, albañil, se salvó porque “jugaba al parchís” fuera de casa. Falleció su esposa Mónica Correa, de 56 años, de Bugavella (Colombia), que cuidaba a personas mayores. Paula Valencia, hija de Mónica, evitó el accidente porque había dejado la casa por divergencias con su ex pareja, Óscar, de 36 años, que murió aplastado. El hermano de Paula e hijo de Mónica, Pablo Andrés, de 25 años, llamado El Pirata y líder de grupos de jóvenes latinoamericanos, murió enterrado. Del matrimonio alemán no se ha facilitado la identidad.
Poco antes del derrumbe, otra tragedia había sacudido Palma: un matrimonio de unos 50 años falleció al incendiarse su vivienda, sita en el segundo piso del número 14 de la calle Cuba. Ni en el derrumbe ni el incendio se detectó escape de gas alguno.
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