Detienen a cuatro hermanos por asaltar una vivienda en San Sebastián
Diario Vasco, 25-10-2009
DV. Cuatro hermanos fueron detenidos en la madrugada de ayer después de que asaltaran una casa en el barrio donostiarra de Altza armados con palos, navajas y una pistola. Los arrestados agredieron y amenazaron de muerte a uno de los inquilinos y golpearon a su madre, que trataba de impedirlo. Entre los vecinos de la zona se cree que la reyerta tuvo su origen en un ajuste de cuentas entre agresores y agredidos, todos ellos de etnia gitana.
El suceso ocurrió en la calle Erroteta Azpikoa sobre las 4:30 horas, cuando los cuatro hermanos, con edades comprendidas entre 29 y 35 años, acudieron al domicilio de las víctimas con palos, navajas y una pistola y destrozaron puertas y ventanas para acceder al interior. Después de que varios vecinos alertaran a la Ertzaintza de que se estaba produciendo una pelea entre varias personas con palos y armas blancas durante la que se había escuchado algún disparo, los agentes se desplazaron al lugar de los hechos, donde la víctima relató que cuatro personas habían irrumpido en su casa y la habían emprendido a palos contra él y su madre, según informó la Ertzaintza.
Según señaló la víctima, los detenidos le amenazaron de muerte y le insultaron antes de abandonar la casa y huir en un vehículo hacia Beasain. La Ertzaintza estableció un dispositivo que permitió interceptar el vehículo en la N – I a la altura de Lasarte – Oria y, tras verificar la participación de los cuatro ocupantes en el altercado, fueron detenidos acusados de los delitos de lesiones, amenazas de muerte y tenencia ilícita de armas. Los ertzainas encontraron en el vehículo las navajas, palos y el arma con la que efectuaron los disparos intimidatorios.
El suceso causó gran revuelo entre el vecindario de la zona, que se queja de las molestias que genera la presencia de varias familias de etnia gitana en bajos de la calle Erroteta Azpikoa. «Los problemas no los causan ellos sino todos los que vienen a visitarles. Llegan al barrio a horas intempestivas, dejan las furgonetas en cualquier lado y empiezan a meter ruidos de toda clase sin tener en cuenta que la gente descansa».
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