La voz que alimenta los extremos

La Verdad, J. P. NÓBREGA, 11-10-2009

«Hay una cadena de televisión que se ha dedicado en su totalidad a atacar mi Administración. Si alguien viera el día entero ese canal, tendría graves dificultades para poder encontrar una noticia positiva acerca de mí». Con estas declaraciones a la CNBC Obama denunciaba el trato al que es sometido un día sí y otro también al que es considerado el canal de la ultraderecha, la Fox News, propiedad del magnate Robert Murdoch.

Con todo, la novedad no es que este canal que compite en audiencia con la CNN – más de 100 millones de estadounidenses lo sintonizan cada día – haya fustigado implacablemente a los demócratas desde las elecciones de noviembre 2008. Lo que realmente empieza a alarmar en Washington es la virulencia y el extremismo que exhibe Glen Beck, el último gran fichaje de Murdoch, que ejemplifica lo peor de la cultura periodística norteamericana.

El presentador se anuncia como el nuevo Mesías, el único capaz de «salvar» al país del seguro médico público, de los gastos sociales, del apoyo a los más débiles, de cualquier forma, ya sea mínima, de redistribución de la riqueza. Después de un verano marcado por las intervenciones emocionalmente cargadas y más o menos racistas de una derecha organizada y financiada por los grandes lobbies, Beck se dedicó a despotricar desde su tribuna contra un presidente negro «cargado de resentimiento hacia los blancos y dispuesto a destruir el sueño americano», porque, entre otras cosas, para él Obama no es realmente estadounidense. El presentador de Fox es uno de los promotores del denominado ‘birthers movement’, aquellos que cuestionan que el mandatario haya nacido en territorio norteamericano.

Sus apariciones en antena deben resultar un festín para los militantes de ultraderecha dado su tono belicoso, muy irrespetuoso con la figura del presidente, lo que alimenta un discurso dirigido a despertar las pasiones más bajas, como el miedo o la agresividad.

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