«La Diputación ni nos ha llamado», se queja la familia del joven muerto en Orduña

El Correo, OCTAVIO IGEA, 07-10-2009

David, el discapacitado de 27 años que apareció muerto el domingo en un río de Orduña tras escaparse de una residencia foral, era huérfano, pero tenía parientes que residen en Santurtzi. «Un hermano, un abuelo, primos, sobrinos…», enumera su tío Enrique Alameda, que en nombre de la familia criticó ayer la actitud de la Diputación: «No nos avisaron en el momento en que desapareció y creemos que no lo han buscado con todos los medios que debían».

El joven, de etnia gitana y con discapacidad intelectual, aprovechó «un momento de confusión» para fugarse el pasado día 29 del centro Gabriel María de Ibarra de Orduña. Su cuerpo fue hallado cinco días después en un río a dos kilómetros. La familia se duele de que no ha recibido «ni una llamada» de la Diputación y relata que se enteró de la desaparición cuando un ertzaina localizó a un joven que creyó que era David. «Era su sobrino, así que el policía le contó todo. Llamamos al centro y nos dijeron que lo estaban buscando». Enrique cree que el rastreo fue «muy limitado». «¿Por qué no pusieron carteles con su cara por la zona?», se pregunta. Por eso, aunque el chaval «estaba bien cuidado por los monitores», sus parientes estudian denunciar al centro.

Bajo la tutela de la Diputación desde que era menor, el joven llevaba media vida viviendo en residencias forales. Primero, en Loiu, donde ya protagonizó varias fugas «para venir a vernos». En 2002 fue trasladado a Málaga y este año a Orduña «porque ‘movimos’ los papeles». Ahora querían que pasara con ellos los fines de semana, «pero decían que era muy conflictivo».

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