El discapacitado hallado muerto en Orduña se había fugado ya varias veces

El Correo, OCTAVIO IGEA / YOLANDA VEIGA, 06-10-2009

La desgracia de David, un discapacitado de 27 años que apareció muerto el domingo en un río de Orduña, pudo haber ocurrido antes. Cualquiera de las veces que se había fugado de los centros donde la Diputación le mantenía bajo su cuidado «desde que era menor de edad». Fuentes del Departamento vasco de Interior aseguraron ayer que «sus fugas eran habituales». De hecho, ya se había escapado otra vez hacía unos meses del centro Gabriel María de Ibarra de Orduña, aunque un vecino le vio «calado» en la zona de la estación del tren y dio el aviso.

En esta última ocasión los monitores le perdieron de vista el pasado martes, cuando el joven aprovechó un momento de confusión a cuenta de un ataque de histeria que sufrió otro interno. Entonces saltó una valla y desapareció. La Ertzaintza recibió la denuncia el pasado miércoles – al día siguiente – y activaron el protocolo de búsqueda, que se extendió por Orduña y los alrededores. También le buscaron en Bilbao y Santurtzi, localidad esta última donde residía un abuelo del fallecido – de etnia gitana, David era huérfano de padre y madre – . «Cuando se había escapado otras veces aparecía por Bilbao, por la zona de El Corte Inglés, o por la casa de algún familiar en Santurtzi. Además de la Ertzaintza, estaban sobre aviso la Policía local de Bilbao y las comisarías de Muskiz y de Balmaseda», explicaron desde Interior.

Estas mismas fuentes aseguraron que las fugas del chaval, «que tenía deficiencias psíquicas y físicas y le gustaba ir hacia el monte», solían prolongarse «cuatro o cinco días», hasta que alguien lo encontraba. Esta vez fue un vecino de Orduña el que dio con David el domingo sobre las diez de la mañana. Su cadáver yacía en el río Nervión, en un paraje a dos kilómetros del centro donde vivía desde el pasado mes de febrero, cuando abrió esta residencia. Anteriormente estuvo interno en otros lugares que no han trascendido.

«Sin indicios de agresión»

Por el momento, la Policía baraja la hipótesis de que la muerte se produjera de forma «accidental», porque «no hay indicios de agresión». Como los días en los que permaneció desaparecido «había niebla» creen que «pudo resbalar y ahogarse», a pesar de que el río cubre en esa zona poco más de dos metros. Calculan que llevaba muerto «dos días aproximadamente».

Este periódico se puso ayer en contacto con la Diputación, que rehusó hacer comentario alguno sobre el accidente alegando que «no se pueden desvelar detalles porque pertenecen a su expediente personal». Únicamente advirtieron de que, además de dar aviso a la Ertzaintza, «se alertó a asociaciones y particulares» para la búsqueda. Tampoco desde el Ayuntamiento de Orduña ni desde la propia residencia donde estaba interno hicieron comentario alguno al respecto.

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