Chinos, entre los nuevos migrantes que tiene la ciudad

El Universo, 04-10-2009

Para expresarse utiliza como traductor a su compañero de trabajo ecuatoriano Enrique Rodríguez. Álex Wong, de 22 años, tiene dificultades para aprender el español aunque lleva en Guayaquil casi un año.

Llegó con un primo por gestiones de su tío, quien tiene más de cinco años en el país, le consiguió una visa por tres años y le dio trabajo repartiendo huevos y camarones a 30 chifas.

Wong se traslada en una furgoneta manejada por Enrique en recorridos que toman más de ocho horas diarias. El martes pasado entregaron víveres al chifa Long Fu, en la calle Portete y la 22. “Él supervisa la distribución, que se entreguen los productos y que se cumpla con los pedidos”, explica Rodríguez, el único que logra trasladar al español lo que quiere decir su amigo Álex Wong.

Por ejemplo, Enrique cuenta que Álex llegó desde Guangzhou, una ciudad de 3,1 millones de habitantes y que pertenece a la provincia sureña de Guangdong, entrecruzada de montañas, planicies y colinas, y que produce el 80% de los juguetes que China exporta al mundo, incluso a  Ecuador.

En Guangzhou, Álex no conseguía empleo. Aun aquellos que tenían una profesión debían aceptar puestos de limpieza en casas y cuidado de niños. El salario promedio de un universitario recién graduado llegaba a los 175 dólares. En Guayaquil, Álex gana una remuneración superior a los $ 300 que le paga su tío, dueño de la distribuidora en la Alborada.

El sueldo le ayuda a cubrir sus gastos personales, colaborar con sus padres en Guangzhou y ahorrar para el futuro. Ese crecimiento económico le ayuda a soportar el calor, pues en su ciudad predomina el clima frío. En este último año ha podido conocer el Malecón Simón Bolívar y s centros comerciales. Álex no sale solo, la mayoría de las veces pasea junto con sus familiares que ya hablan mejor el idioma en Guayaquil, una ciudad en la que él piensa radicarse al menos en el mediano plazo.

Textuales: Migrantes
Enrique Rodríguez,
Chofer
“Desde hace un año trabajo con Álex. Él llegó desde China. No le gusta el calor de Guayaquil y prefiere la comida de su país, pero  se está acostumbrando. Le gusta la guatita y el caldo de salchicha”.

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