Mes de la negritud
El Universo, 04-10-2009Cada cuadra emana un género distinto. Salsa, reggaetón, vallenato, bachata… Recorrer un domingo las cooperativas Santiaguito Roldós y La Fragata, al sur de Guayaquil, es fiesta pura.
Los parlantes se acomodan a todo volumen en parterres o ventanas, mientras los niños corretean en las calles, los hombres beben o conversan en las veredas y las mujeres ¬madres e hijas¬ preparan la comida. En ocasiones se juntan varias vecinas para vender platos típicos y otras se instalan afuera de sus casas para esperar que “el que pase” les compre sus frutas.
El ambiente es similar en Nigeria, Esmeraldas Chiquito, Cenepa o Fuerza de los Pobres, barrios donde se asienta la mayor parte de la comunidad afroecuatoriana en Guayaquil. De hecho, es en esta ciudad donde reside la mayor población negra del país: cerca de 175.000 de 604.000 afroecuatorianos, según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
En el censo del 2001, el último que se efectuó en Ecuador, el 5% de la población se identificó como afroecuatoriana, aunque se considera que esta comunidad podría ser mayor. En aquella encuesta, el 2,23% se consideró de raza negra y el 2,74%, mulata.
La mayor parte se encuentra en Guayas (36%), Esmeraldas (25,5%) y Pichincha (13%). Según el censo, esta población es mayoritariamente urbana (68,7%), ya que apenas la tercera parte vive en las zonas rurales.
En la urbe o el campo, los afros representan el 11% de la tasa de desempleo, más que los indígenas (6%), según el Plan Nacional de Desarrollo Social y Productivo presentado en el 2008. La tasa nacional es del 7,9%.
Organizaciones como Afroamérica XXI trabajan con esta población para combatir el racismo, la invisibilidad, la exclusión social y los estereotipos, pues ¬según sus estudios¬ presentan los niveles más bajos de escolarización, una grave situación de desempleo y un mínimo acceso a los servicios sociales.
(Puede haber caducado)