Maite Garaigordobil Catedrática de Evaluación Psicológica de la UPV
"Apoyar al hijo cuestionando la autoridad del profesor a la larga menoscaba la de los padres"
"Podemos hacer programas con los adolescentes para prevenir la violencia y fomentar la sensibilidad hacia las víctimas y seguro que serán eficaces, al menos en parte, pero estas creencias no desaparecerán mientras los adultos continúen trasmitiéndolas", afirma esta experta
Deia, , 01-10-2009BILBAO. “Educar para la convivencia, en la tolerancia, en la no violencia, se ha convertido en un objetivo de primordial relevancia, siendo la escuela y la familia los escenarios privilegiados para llevarlo a cabo”, concluye Maite Garaigordobil, tras analizar el informe del Ararteko que alerta del “preocupante” rechazo de los menores a inmigrantes y gays.
El 30% de los niños de 8 a 10 años prefiere que no haya inmigrantes en su clase. ¿A qué se debe?
El rechazo se puede atribuir a la dificultad que tiene el ser humano de aceptar lo que es diferente. Lo semejante tranquiliza, mientras que lo diferente genera ansiedad, tensión e inseguridad. La segunda razón que subyace a esa actitud está relacionada con el aprendizaje de los valores que los niños observan en la sociedad en la que están inmersos. Nos queda mucho camino por recorrer y la mejora de la tolerancia de la sociedad adulta incidirá en la disminución del rechazo de los inmigrantes por parte de los menores.
¿Cómo es posible que a un niño, al que se le presupone libre de prejuicios, le produzca rechazo ver a una pareja homosexual besarse?
Aunque el reconocimiento legal de las parejas homosexuales es un hecho, la sociedad no tiene un nivel de aceptación total respecto a que se expresen afectivamente en público. Se necesita tiempo y educación para que la sociedad adulta acepte esta situación de forma normalizada, lo que incidirá en la actitud de los niños hacia estos comportamientos.
¿Siguen los padres haciendo comentarios homófobos o racistas delante de sus hijos o son más políticamente correctos que antes?
Tanto las actitudes de discriminación sexista como las racistas son ahora mucho más sutiles. Es bastante probable que las personas del medio familiar y social cercano realicen comentarios homófobos y racistas, de los que los niños y adolescentes se hacen eco.
¿Qué se puede hacer al respecto?
Es importante implementar programas educativos que fomenten el respeto y la aceptación de las diferencias. Teniendo en cuenta la sociedad multicultural hacia la que nos dirigimos, la intervención sobre el racismo se hace muy necesaria.
El 67% de los escolares de 10 a 12 años reconoce haberse burlado, reído o insultado a algún compañero. ¿Es un fenómeno actual que debe alarmarnos o se ha hecho siempre?
Pese a que estos comportamientos han existido siempre, deben ser objeto de preocupación. Desde la familia y la escuela se debería trasmitir a los adolescentes el daño moral que suponen este tipo de comportamientos para quien los sufre, fomentando en ellos valores más prosociales.
El Ararteko advierte de que muchos padres hacen “dejación de sus responsabilidades”. ¿Está de acuerdo?
Completamente de acuerdo. En la actualidad, al menos un grupo de padres significativo hace dejación de sus responsabilidades. El rol educativo de los padres implica un gran esfuerzo, ya que requiere tanto dar tiempo, atención y afecto, como poner límites y controles a la conducta de sus hijos. Algunos padres frente a la dificultad de afrontar su función educadora optan por un rol mal entendido de amigos, que no resulta en absoluto beneficioso para el desarrollo de la personalidad de sus hijos. Además, en muchas ocasiones en las que se producen conflictos entre sus hijos y los profesores, toman partido por los hijos cuestionando la autoridad del profesor, lo que a la larga menoscaba también su propia autoridad.
Muchos padres alegan falta de tiempo para educar. ¿Es una excusa?
Es una realidad. Hoy en muchas familias ambos padres trabajan fuera de casa, lo que reduce el tiempo disponible para atender a los hijos, pero también es una excusa, ya que la decisión de tener hijos implica la responsabilidad de disponer de tiempo para atenderlos y educarlos.
El 40% de los padres es partidario de la bofetada como método de castigo. ¿Le asombra?
No, ya que en ocasiones la conducta de los hijos puede hacer perder la paciencia a los padres. Esta conducta es producto más de una pérdida de control de los padres que de una actitud educativa intencional. Sin embargo, el castigo físico es un método educativo negativo y muy poco eficaz para modificar el comportamiento. Resulta más eficaz aportar refuerzos positivos cuando la conducta es adecuada y eliminar recompensas cuando es inadecuada.
Descartadas las collejas, ¿cómo reconducir la actitud de un menor que suspende cinco, pega a sus compañeros o insulta a sus padres?
Deberíamos identificar las causas de ese comportamiento y poner en marcha estrategias específicas de intervención. A nivel general se podría sugerir no tolerar bajo ningún concepto la conducta violenta ni contra sus compañeros, ni contra los padres o profesores. Para ello se pueden adoptar estrategias sancionadoras, como limitar actividades placenteras o eliminar los regalos, acompañadas de otras estrategias como recompensar las conductas positivas. Tampoco deben faltar buenas dosis de tiempo de atención, dedicación y relación con el hijo.
El Ararteko también alerta del abuso de las nuevas tecnologías. ¿Un niño sin móvil es un bicho raro?
Efectivamente, en los últimos años se está produciendo un aumento progresivo del abuso de las nuevas tecnologías. Un niño sin móvil no debe ser un bicho raro. En la sociedad actual compramos demasiados objetos a los niños – móviles, consolas, videojuegos
– en ocasiones para compensar el tiempo que los adultos no compartimos con ellos.
Sólo uno de cada cinco niños de 7 u 8 años utiliza Internet delante de sus padres. ¿Juegan con fuego?
Internet puede ser una herramienta muy positiva, pero también contiene estímulos que pueden afectar muy negativamente al desarrollo de los menores. No se trata de privarles de este recurso, sino de dotarles de medios para que sean capaces de navegar libres de riegos. El acompañamiento de los padres mientras utilizan Internet, la educación crítica respecto a su uso y la limitación de acceso a determinados contenidos es una responsabilidad educativa de los padres, de los profesores y de todos los agentes educativos.
¿Cómo se explica el hecho de que algunos menores no condenen a ETA o vean bien la kale borroka?
Entre un 30 y un 35% de adolescentes aceptan o justifican a ETA. Un dato muy preocupante porque sugiere la persistencia de la violencia en el futuro y que se explica desde la influencia que ejerce el medio familiar y social cercano a estos jóvenes.
su frase
“Se debería transmitir a los adolescentes el daño moral que supone la burla para quien la sufre”
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