Fareed Zakaria, editor de ´Newsweek´y analista de la CNN y de ´The Washington Post´

"El mundo era antiamericano y hoy ya es postamericano"

Tengo 45 años: nada enseña más de las crisis que haberlas vivido. Nací en Bombay: mi India colonial es hoy un boom económico. Me interesa el centro político, que es donde se gestiona la realidad de los países: el resto es teología. Colaboro con la Fundació Catalunya Oberta

La Vanguardia, , 30-09-2009

LLUÍS AMIGUET
La sensación que tiene cualquier norteamericano que viaja por el mundo es que las grandes cosas ya no suceden sólo en Estados Unidos…

Por ejemplo.

Fui a India y me enseñaron la mayor refinería del mundo; fui a Dubái y subí al mayor rascacielos del planeta; visité México y allí me entrevisté con el hombre más rico de la tierra: Carlos Slim…

Hoy controla The New York Times…

Y esa sensación es el reflejo de una nueva realidad: Estados Unidos ya no puede imponer sin más su diktat al resto del planeta.

¿Y eso le parece malo?

A mí sólo me pasa como a Keynes cuando dijo: “Cuando cambia la realidad, cambio mi modo de pensar…”. ¿Usted no?

Al menos lo intento.

Hace bien: ya hay demasiada gente que piensa lo mismo pase lo que pase… Y suelen empeorar las cosas con sus ideas de siempre.

¿Y qué piensa usted ahora?

Lo explico en The Post-american World:EE. UU. ha dejado de ser el amo del mundo paradójicamente porque los valores que ha defendido han triunfado. Durante estos 60 años ha abogado con todo su poder por abrir los mercados, liberalizar la política y apoyar el comercio, la tecnología y la prosperidad en todos los rincones del planeta.

Todos han aprendido la lección.

Así que los beneficiarios de esa enorme y nueva riqueza fruto de la libertad de comercio global – China, India o Brasil-se han convertido en potencias económicas junto con regiones enteras, como Asia, que ya no pueden ser dirigidas desde Washington.

Es usted muy optimista.

Soy realista al afirmar, con el evolucionista Pinker, que la especie humana vive hoy su mejor momento sobre la Tierra.

Tal vez el mundo sea más seguro, pero el ciudadano se siente más inseguro…

Es la otra paradoja del nuevo bienestar planetario. Esta prosperidad también paga un sensacionalismo mediático que hace posible que arda un coche en Bagdad y nos preocupamos por ello en Barcelona…

Preocuparse te hace parecer más serio.

Pero, en realidad, nunca hubo menos violencia ni menos guerra ni menos terrorismo que hoy. Y cualquiera que mire las cifras me dará la razón.

Culpa a los periodistas de ese alarmismo, y cada vez quedan menos…

Debemos hacer nuestro trabajo, que es poner los hechos en contexto, como hago ahora al argumentar frente al incesante alarmismo mediático con serenidad y cifras que nunca el mundo fue más seguro y próspero.

¿A qué se dedicará ahora Washington?

EE. UU. tiene un papel no como dominador del mundo, sino como líder de consenso, diálogo e incluso seducción. Esa ha sido la razón profunda de la elección de Obama: era el único candidato que podía convencer, influir e incluir a todos en el nuevo concierto de las naciones sin la amenaza de la fuerza.

Dígaselo a los ayatolás de Teherán.

No caiga otra vez en la histeria: si se deja influir por los medios, ahora mismo parece que Irán vaya a bombardear Washington…

¿No le dan miedo sus misiles atómicos?

Seamos serios: Irán es una amenaza menor. Todo su PIB, por ejemplo, apenas supone un tercio del presupuesto del Pentágono.

Teherán financia terrorismo global.

Sin eficacia. Hemos gestionado bien la amenaza terrorista islámica y el mundo islámico – por favor, mírese las encuestas-rechaza cada vez con mayor firmeza la violencia. Hemos desarticulado sus comandos y hemos controlado y asfixiado sus cuentas corrientes con la colaboración internacional.

¿En su nuevo mundo no hay peligros?

El peligro serio no es el terrorismo, sino no dejar sitio en la mesa del poder a los recién llegados. Es una ley histórica: cuando una potencia emergente no es recibida en el concierto de los poderosos, intenta dinamitar el orden mundial y crear el suyo propio.

Algo así hizo Hitler…, ¿no?

Hitler y Japón y, tras la guerra, la Unión Soviética; nuevas potencias que pedían sitio y cuando se les denegó… Ya sabe qué pasó.

¿Insinúa que China puede enfadarse?

China e India no son amenazas: quieren más poder y más riqueza, pero dentro del orden existente. Si se les cede un lugar de respeto, se integrarán en el nuevo orden.

¿Entonces…?

Rusia es la duda. Siempre ha dudado entre ser eslava y dominar el mundo desde su propio y gigantesco continente o ser europea y acomodarse entre los grandes. Putin era más eslavo y funcionario del imperio y Medvedev está más abierto a Europa… Veremos.

Pues me alegro, pero nos leerían más si usted anunciara la III Guerra Mundial.

Lo sé. Soy editor. Y es que los medios en libertad sólo tienen un partido real: su cuenta de resultados, y ésta demasiado a menudo depende de su impacto en la opinión.

Es lo que vende.

Pues tendremos que cambiar, porque la publicidad que se fue ya no volverá y lo que antes financiaban los anuncios ahora lo tendrán que pagar los lectores.

¿Lo pagarán?

Menos lectores pagarán más. Y eso será volver a la realidad. Un periódico es un producto carísimo que se vendía demasiado barato gracias a la subvención publicitaria. Ahora menos pagarán más. Usted deles a los que paguen contexto realista y deje el sensacionalismo para los medios baratos.
Cada vez más rusos

Zakaria acaba de entrevistar a Gadafi e ironiza sobre su delirios de “rey de África”,pero aprendo más de su entrevista al rey Abdulah de Arabia y cómo tuvo que realizarla durante un ritual de audiencia medieval… Apasionante. Y es que, bajo la aparente uniformidad global de los McDonald´s y Toyotas en cada esquina, late cada vez con más fuerza el alma milenaria de cada país, porque en ella se refugia el individuo temeroso de perder su identidad: “Ahora van en Toyota…, ¡pero cada vez son más rusos!”. Al final cuenta cómo Kissinger le reveló que Nixon manipuló a Frost al hacerle “media” confesión. Las buenas entrevistas – concluye-nacen de la complicidad, no del enfrentamiento.

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