Crónica negra
Relevo generacional en las bandas latinas
La Razón, 27-09-2009Es la primera vez que en la Memoria de la Fiscalía General se hace una advertencia sobre las bandas latinas de crimen organizado. Tal vez el detonante fue la muerte de uno de los jefes de «Dominican don’t play», Isaac Natanael, de 17 años, asesinado a finales de agosto de un tiro en la cabeza en el laberinto de Azca. En Madrid. La memoria de la Fiscalía hace una consideración especial al fenómeno de la delincuencia organizada de las bandas latinas en la capital al comprobar que lo que se creía estrangulado ha vuelto a la actualidad.
Hubo un fuerte descenso en 2007, pero, meses después, se comprobó que había tenido lugar una reactivación: los integrantes del tercer escalón han tomado el relevo de los líderes de antaño en prisión. La Fiscalía señala como peligrosas las agrupaciones de los «Dominican don’t play» («Con los dominicanos no se juega»), de los que en los últimos tiempos se han arrestado más de medio centenar y, de ellos, por lo menos veinte han sido enviados a prisión.
Los más conocidos, como los «Latin Kings» y «Los Ñetas», regresan y adquieren actividad delictiva, pero lo más preocupante es la aparición en escena de nuevos grupos como los «Forty two», que en 2007 se hicieron notar, y los Trinitarios, que se creían desactivados. Las bandas latinas adquieren así un nuevo auge en Madrid capital y la Fiscalía señala en especial a una agrupación apenas conocida, «My family», de la que se teme una frenética actividad.
Aumenta la confusión
Curiosamente, el hecho de que los datos de la memoria lleguen apenas dos semanas después de que la tasa de criminalidad fuera difundida por el Ministerio del Interior ha aumentado la confusión al mostrar una realidad que no coincide con el pronóstico favorable y optimista del Ministerio. La tasa de criminalidad, número de delitos y faltas por cada mil habitantes, según la peculiar forma de recuento de la oficialidad, da una idea eufórica de descenso y estabilización. Por el contrario, la Fiscalía insiste en el crecimiento de los delitos sexuales, hasta un 20 por ciento, y el fuerte aumento de los homicidios por ajustes de cuentas.
En Madrid se contabilizaron en los últimos tiempos nueve muertes por ajuste de cuentas y otra más en Aranjuez. La tasa de criminalidad, medida entre julio de 2008 y junio de 2009, dice que la delincuencia se reduce un 1, 9 por ciento por el descenso de los principales delitos. Aun así, se habla de 1.823.549 delitos y faltas. El caso es que sólo se mide «en el territorio donde actúan el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil», con lo que se entiende que no se tienen en cuenta ni Cataluña ni el País Vasco, que se miden aparte. Incluso así, los sindicatos policiales niegan la validez de dichas cifras y el sindicato CEP incluso llega a afirmar que no se debe ejercer ninguna complacencia en este ámbito cuando las infracciones penales por delitos contra la vida, integridad y libertad de las personas alcanzaron en 2008 la cifra más elevada de la última década.
Panorama preocupante
Las sopas de letras y cifras que conforman fuentes oficiales no convergen sobre la estimación de criminalidad y diseñan un panorama totalmente distinto y preocupante. Frente a la mirada ingenua del Ministerio tenemos la contundencia de los hechos comprobados por la Fiscalía.
Las bandas latinas se han hecho de nuevo dueñas de la calle, extendiendo su territorio, atreviéndose incluso con ajustes de cuentas que terminan a menudo en homicidio. Los datos que se examinan pertenecen a 2008 y se exige un especial interés hacia grupos que se consideran integrados en la delincuencia organizada.
Los jóvenes que se muestran al frente llegan con renovado ánimo y sustituyen de una tacada a los jefes anteriores y sus lugartenientes. Se calcula que los «Dominican don’t play» son más de medio millar y se extienden por Tetuán, Arganzuela y Villaverde. Tras ellos están los viejos Kings y «Los Ñetas», grupos menos numerosos pero también muy activos compuestos por ecuatorianos y colombianos que se desparraman por Carabanchel, Usera y La Latina.
Además de Madrid, las regiones con mayor presencia del crimen organizado son Barcelona y Málaga. Gran parte de las organizaciones giran alrededor del tráfico de drogas. Se detecta una alta actividad en el tráfico de hachís y cocaína, así como blanqueo de capitales.
(Puede haber caducado)