Las Jornadas Marisa Villaquirán cierran con 200 participantes

El Correo, ESTÍBALIZ LARGO, 25-09-2009

Los objetivos de las ‘V Jornadas Marisa Villaquirán’, que se desarrollaron hasta ayer en el Aula de Cultura de Caja de Burgos, se han cumplido. Así lo manifestó la agente de igualdad del Consistorio mirandés, Sorne Ortuondo, que hizo hincapié en el alto seguimiento de las ponencias, a las que se calcula que, en total, han asistido más de 200 mirandeses.

De esta forma, la Concejalía de Igualdad dirigida por Mari Luz Eguíluz ha abordado en profundidad durante tres jornadas distintos aspectos de la educación para la salud y, a su vez, ha recordado la figura de Marisa Villaquirán, algo que, según la agente, debe estar presente en todo momento «porque es el caso de violencia contra mujeres más grave acontecido en Miranda y el reto es que las 40.000 personas empadronadas en la ciudad tengan una actitud de tolerancia cero ante cualquier manifestación de violencia contra las mujeres».

De momento, lo que es evidente es que los distintos programas en marchan han empezado a calar en la sociedad «pero gotita a gotita, no a la velocidad que quisiéramos, aunque lo importante es que se están sentando las bases».

En el transcurso de las jornadas se pudieron seguir ponencias de gran interés como ‘La salud en las personas inmigrantes’, ‘La actividad física y la alimentación’, ‘Nuevas masculinidades y cuidados’, ‘Salud y Género’ o ‘Embarazo, lactancia, cuidados’.

Falsos mitos

Sin embargo, una de las que más interés suscitó fue la del presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología, Manuel Lucas Mathéu, que abordó un tema tan interesante como lleno de tabúes y falsos mitos: la sexualidad. Entre otras cuestiones, expuso los resultados de un libro que ha escrito después de analizar la importancia de la sexualidad en diferentes culturas (hasta un total de 66) y la relación entre la represión sexual y la agresividad.

«Lo que da como resultado es que las culturas más pacíficas son aquellas en las que lo femenino tienen predominancia y la cultura sexual es más relajada, más referida a la piel y con niños que reciben mucho cariño de sus progenitores. Por las características de sus sociedad no podemos implantar su sistema pero eso nos invita a la reflexión a los que vivimos en culturas falocráticas, gimnásticas y genitalizadas», explica.

En otro orden de cosas, Mathéu también abordó la violencia de género como un hecho relacionado con la sexualidad. De esta forma, recordaba que la sociedad «se basa en un modelo de sexualidad falocrático que nos enseña a los hombres a mostrar poder, pensamos que las mujeres son de nuestra propiedad y no admitimos que nos digan que nos dejan. Es uno de los principales factores de la violencia y me preocupa que, con la crisis y el desempleo, esto vaya a más».

Igualmente, durante su conferencia quiso abordar cuestiones relacionadas con la educación sexual, criticando que la sociedad es excesivamente «preventivista». En su opinión, el sexo se ve hoy en día más como un peligro que como una vía de disfrute y apuesta por dejar a un lado eso de buscar «una buena nota».

Ante este hecho, lanzó dos mensaje muy claros: «la gente debe dejar de obsesionarse con el coito y los genitales y centrarse más en la piel» y a los niños hay que educarles en materia sexual «con naturalidad».

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