Familia de emigrante herido pide ayuda para repatriarlo

El Universo, 24-09-2009

Una llamada telefónica de su suegro, Martín Mayancela, desde EE.UU., alertó a Ana Lucía Tenecota Castro sobre la situación de salud de su esposo, Gustavo Mayancela, ecuatoriano de 25 años, herido el viernes anterior, mientras con otros migrantes huía de una emboscada en Comitán, México, cerca de la frontera con Guatemala.

A Gustavo lo intervinieron el martes en un hospital de Chiapas para sacarle una bala de la espalda y desde ayer por la mañana le dieron de alta, por lo que espera volver de inmediato junto a su familia, en la comunidad Gun Grande, en Cañar.

“Es lo único que sé; desde hace un mes que mi marido salió de la casa no me llama, solo se ha podido comunicar con el papá dos veces, la primera fue el lunes de la semana anterior para decirle que llegó a Guatemala y que haga el primer depósito al coyote”, dijo Tenecota, mientras daba de lactar a su única hija, de 7 meses de edad.

Tenecota acudió ayer a la Defensoría del Pueblo, en la ciudad de Azogues, pero encontró las puertas cerradas, ya que los funcionarios asistieron a una rendición de cuentas del Defensor Nacional en Cuenca. “Quiero que alguien me ayude, para que mi esposo llegue pronto y sano a la casa, no puedo ir a buscarlo porque no tengo plata”, lamentó la mujer.

Dijo que su suegro y su esposo pactaron con un traficante de personas para que lleve a este último hasta Los Ángeles, por 14 mil dólares, en un viaje irregular. La mitad se depositó cuando supieron que llegó a Guatemala y desde donde cruzó la frontera a México, el miércoles de la semana pasada.

Mayancela residió siete años en EE.UU., pero retornó hace dos para curarse de un problema que tenía en la pierna desde niño. “Parece que querían cortarle la pierna, por eso regresó  y se quedó trabajando en una camioneta de alquiler”.

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