Médicos, transportistas y taxistas, víctimas de los cíclicos problemas de convivencia entre los vecinos del noroeste

La Voz de Galicia, 24-09-2009

La masiva contratación de médicos y personal sanitario que Portugal hizo en los últimos años en Galicia para cubrir la falta de profesionales en sus centros sanitarios propició uno de los casos más rocambolescos en la relación vecinal de los dos países. La paralización de cientos de coches de dichos sanitarios por no portar matrícula de ese país en sus vehículos llegó incluso a formar parte de una cumbre bilateral. «La ley injusta que daba cobertura a esas sanciones fue modificada hace un año, dándonos un salvoconducto para las zonas transfronterizas», indica Xoán Xosé Gómez, presidente de la Asociación Profesional de Trabajadores Españoles de Salud en Portugal. Gómez, coordinador de urgencias en el Alto Miño, achaca dicha presión a un afán recaudatorio «para que matriculásemos en Portugal los coches o pagásemos multas, pero la presión aún continua de vez en cuando para ver si llevamos la guía», advierte. «Esto no tiene sentido en Europa y deberían pensar que 35.000 portugueses pasan las fronteras de Galicia todos los días», señala el presidente de los sanitarios españoles en Portugal, donde cree que son estimados por la población «porque somos menos distantes y más rápidos».

Amenaza de bloqueo

Pero los conflictos transfronterizos siguen vivos con las carrinhas que transportan trabajadores lusos por Galicia y más caliente incluso por el ideado bloqueo de las fronteras que los taxistas portugueses pensaban hasta ayer llevar a cabo en breve en Galicia. La imposibilidad de coger pasajeros en la comunidad en sus viajes de vuelta a Portugal motivó en los dos últimos días fuertes protestas para condenar dicha discriminación. Al final, Tráfico anunció ayer, según la patronal lusa de los taxistas, la anulación de las multas impuestas, por lo que el bloqueo queda en suspenso.

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