El chino tiene futuro
El centro de estudios Yang Yun es el único dedicado en exclusiva a la enseñanza del idioma chino Esta academia lleva cinco años abierta y en ella dan clase un centenar de alumnos
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 21-09-2009Donostia. El centro de estudios Yang Yun (sito en la calle Illunbe, 15) comenzó su andadura hace cinco años y durante este tiempo ha conseguido crecer hasta el centenar de alumnos entre niños y mayores, que reciben lecciones de este idioma de la mano de tres profesoras nativas.
La directora de esta academia, Yang Yun (en chino el apellido se escribe delante del nombre), lleva más de quince años viviendo en la capital guipuzcoana, lo que, a su juicio, aporta una estabilidad a su alumnado.
Yang explica que las edades de sus alumnos van desde los tres años en adelante y que cada grupo está dividido en función tanto de las edades como de los niveles. En cualquier caso, los grupos reciben sus clases por las tardes, en sesiones de una o dos horas semanales, que se reparten entre las 17.30 y las 21.00 horas.
En la evolución de esta academia, único centro dedicado exclusivamente a la enseñanza del idioma chino, Yang afirma haber apreciado un cambio del alumnado, que mientras, en un principio, estuvo formado por una mayoría de niñas chinas adoptadas por padres guipuzcoanos; ahora ha cambiado y también niños de aquí, sin ningún tipo de parentesco oriental comienzan a aprender esta lengua. “Los padres de estos niños creen que aprender este idioma desde pequeños es una inversión de cara a su futuro”, explica Yang.
Y es que no hay que olvidar que la economía china está creciendo a un ritmo imparable, y ya es una de las más fuertes del planeta. De hecho, al igual que la India, se espera que en los próximos años termine de explotar el potencial de los millones de habitantes de China.
La variedad de edades y niveles obliga a las profesoras del centro de estudios Yang Yun a utilizar diferentes metodologías de estudio. Los más pequeños se adentran en el chino a través de juegos, canciones y dibujos animados. A partir de los seis años las clases se vuelven más serias y los alumnos empiezan a estudiar la escritura china. Cuando ya son mayores, se le da mucha importancia a la parte oral, puesto que la escritura y la lectura pueden practicarla por su cuenta.
Muchos piensan que el idioma chino es muy complicado, pero Yang apunta que los alumnos que comenzaron con ella hace cinco años a día de hoy ya pueden leer artículos escritos completamente en caracteres chinos. Claro está, para llegar a ese nivel hacen falta años de estudio y mucha constancia, “como en todos los idiomas”, recalca y añade, que los caracteres, que para los occidentales pueden resultar de lo más desconcertante, también tienen su lógica. “El chino no es tan difícil. Gramáticamente es más sencillo que el castellano, por ejemplo. El proceso hasta que se aprende es lento, pero con constancia se saca adelante”, dice.
Las motivaciones de cada uno de los alumnos son diferentes: por motivos de trabajo (en un curriculum llama la atención poseer conocimientos de este idioma), por interés cultural o por gusto. Aun así, Yang destaca el hecho de que sus alumnos conservan una buena experiencia tras sus clases y han podido manejarse con este idioma en sus viajes al país oriental.
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