El Congreso castiga a Wilson para frenar ataques racistas contra Obama
El Correo, , 16-09-2009El Congreso votó ayer por 240 a 179 en favor de una tenue reprimenda pública al congresista Joe Wilson, que no sólo se atrevió a violar por primera vez el código de honor del Congreso al llamar al presidente mentiroso a grito pelado, sino que ha destapado un racismo latente.
Barack Obama fue raudo en perdonarle y convenció a la portavoz del Congreso, Nancy Pelosi, para que corriera un tupido velo y se centrara en la reforma sanitaria, pero para los congresistas de color es hora de poner coto a los desmanes racistas de la derecha.
«La cuestión es: ¿Hubiera hecho eso si el presidente fuera blanco?», se preguntó dolido el representante de Georgia David Scott. No fue sólo la legítima paranoia de un afroamericano del sur, porque incluso ‘The Washington Post’ se cuestionaba ayer: «¿Es el racismo un factor en la forma en la que el presidente es juzgado?». Y la columnista de ‘The New York Times’ Maureen Dowd afirmaba que los fanáticos cuestionan constantemente la legitimidad del primer presidente afroamericano porque no han logrado aceptar su llegada al poder. «Alguna gente no puede creerse que un hombre negro sea presidente, y nunca lo aceptarán».
«Ansiedad»
Melissa Harris – Lacewell, académica de la Universidad de Princeton, iba más allá. «No hay duda de que la presencia de un hombre negro en la Casa Blanca, una mujer en el Departamento de Estado y una latina en el Tribunal Supremo supone el tipo de cambio en EE UU que provoca ansiedad en mucha gente», dijo a MNSBC.
Esos sentimientos se habían mantenido latentes hasta que la reforma sanitaria dio excusa a los que los reprimían. La chispa saltó este verano con los infames coloquios públicos sobre la reforma, que se convirtieron en verdaderas plataformas de linchamiento. «Supongo que probablemente tengamos dentro de poco a tipos con túnicas y capirotes blancos por el campo para intimidar a la gente», dijo ayer el congresista Hank Johnson al apoyar la reprimenda a Wilson.
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