Revocada la orden de expulsión del estudiante camerunés de la UPV
Armand Nong espera en Camerún que su nombre salga de la lista de rechazados en el espacio europeo de Schengen. La embajada española en Yaundé tramita a través de Exteriores e Interior el complejo procedimiento
Diario Vasco, , 04-09-2009DV. Armand Nong, el estudiante de la UPV en Donostia expulsado en abril a Camerún por no tener sus papeles en regla, podrá volver al País Vasco. La subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa derogó el pasado 5 de agosto la orden de expulsión dictada y sólo falta que el nombre de este joven salga de la lista de personas no admitidas en el espacio europeo de Schengen. Un trámite que resulta sumamente complicado.
Muchas personas se han unido para apoyar a este destacado estudiante africano y los resultados están a punto de llegar, según reconoce Gonzalo Vega, encargado de temas consulares en la embajada española de Camerún en Yaundé, donde está residiendo el joven. «Los trámites están en marcha pero el asunto es complicado», explica. «Su nombre ya no figura en la lista de prohibición de la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa, pero para concederle el visado hace falta que salga de la lista de no admitidos en el espacio de Schengen. Una vez que se entra ahí, salir es muy lento y complicado. La información ha sido recibida pero falta que su nombre desaparezca del sistema informático que regula esa lista, que es exhaustivo, porque incluye a gente vetada y vigilada por distintos delitos».
Rápida solución
Desde la embajada se ha informado al Ministerio de Exteriores, que a su vez debe dar comunicación al de Interior, que es quien puede actuar en la lista informática. «Estos trámites van siempre muy despacio y además en agosto las cosas se ralentizan. Yo confío en que vamos a poder darle el visado en muy breve plazo».
Un portavoz de la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa afirma que la expulsión se hizo con respeto absoluto a la legalidad. «Esta persona llevaba años sin tener la documentación en regla», explica un portavoz de la institución. «En ese tiempo tenía que haber arreglado su situación en la Subdelegación de Álava, territorio al que pertenece su domicilio. El joven intentó varias veces arreglar sus papeles, pero nunca aportó toda la documentación. Cuando le paró la Policía, se encontraba indocumentado. El expediente de expulsión dura meses y en ese tiempo hay varios requerimientos para alegar respecto a su situación, pero no lo hizo. Por eso, finalmente se le expulsa».
Desde la Subdelegación se reconoce, sin embargo, que «por una cuestión humanitaria», el joven debe volver al País Vasco. «Hemos argumentado que las circunstancias de la expulsión han variado. Nosotros no conocíamos sus circunstancias hasta que no se han dado a conocer. Ahora se han acreditado. Por ejemplo, que es hijo de una ciudadana extranjera residente legal en España. Que ha estado empadronado en Álava desde hace varios años, es decir, que tiene un arraigo. Que realiza estudios en la Universidad del País Vasco y tiene intención se seguir haciéndolo, que su familia cuenta con recursos para sufragar sus gastos y que carece de antecedentes penales o policiales».
La madre, en tensión
Dora es la madre de Armand, esa «ciudadana extranjera que reside legalmente» en Labastida. Asegura que lo está pasando muy mal. «El embajador está preparado para colaborar, pero no puede hacer nada hasta que el nombre de mi hijo salga de la lista negra europea. No puedo con la situación. Voy y vengo del médico. Me han ingresado ya dos veces. La tensión en que vivo desde el mes de abril está pudiendo con mis nervios. Varias veces he pensado que mi hijo llegaba ‘mañana’ pero sigue sin estar aquí».
Solidaridad
En la Escuela Politécnica Universitaria de Donostia, donde estudia el joven camerunés, la solidaridad se desató desde un principio por varios frentes. La dirección de la escuela inició los trámites para su vuelta, a través de los servicios legales de la UPV, y los compañeros iniciaron una recaudación para ayudar a Armand a costear su estancia en Camerún así como su regreso. El joven realizó los exámenes de junio en la embajada en Yaundé, «con buenos resultados», dicen desde la escuela. Los de septiembre empezaban el martes y él no ha podido estar aquí tal y como se esperaba. «Reaccionamos rápidamente para resolver el caso», explica Carlos Ochoa, director de la Escuela.
En el centro se asume que existen otros casos de expulsiones que también deberían ser revisados. «Nos gustaría que lo que ha ocurrido con Armand, que esperamos que acabe felizmente, sirva para dar a conocer otras situaciones que pueden ser, incluso, más injustas». cturrau
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