Protestan por la instalación de una mezquita en un carpa en Lérida

La Razón, 04-09-2009

La comunidad islámica de la calle Nord de Lérida tiene la intención de habilitar una mezquita provisional en una gran carpa de lona que se instalará en el solar en el que se levantará en el futuro el edificio definitivo.
       Según ha explicado  el arquitecto de la comunidad islámica leridana, Lluís Mestre, del gabinete barcelonés Mestre Boix Arquitectura, se trata de una edificación auxiliar provisional que ofrecería una solución a la comunidad hasta que ésta consiga el dinero suficiente para la construcción del templo.
La mezquita de la calle Nord hace tiempo que se ha quedado pequeña para acoger a los centenares de fieles que forman parte de la comunidad islámica leridana, una cifra que además aumenta de forma significativa en verano con la llegada de temporeros musulmanes.
La comunidad islámica estuvo durante mucho tiempo buscando un lugar en el que poder abrir una nueva mezquita y el Ayuntamiento de Lérida le ofreció un solar municipal ubicado en uno de los polígonos industriales de la ciudad.
       “La crisis afecta a todo el mundo y hasta que no puedan reunir el dinero necesario para poder financiar la construcción de la mezquita definitiva me han pedido que les proyecte un edificio provisional”, ha explicado Mestre, que es el autor del proyecto de construcción del templo.
       La carpa, según explica el arquitecto, será una construcción de lona de 30 por 25 metros como mínimo – aún no se ha decidido el tamaño final de la misma – , con techo poligonal y doble capa de lona que se colocará encima de una estructura de aluminio prefabricada que irá montada en una rasa de hormigón.
       La instalación tendrá dos entradas laterales, salida de emergencias, zona de abluciones y, según Mestre, cumplirá todos los requisitos de seguridad que exige la ley para este tipo de edificios auxiliares.
       A pesar de estar hecha de lona, la instalación aguantará rachas de viento de hasta 120 kilómetros hora. El resto de solar funcionará como zona de aparcamiento.
       “Será como una de esas grandes carpas que se utilizan para realizar convenciones y que la comunidad islámica podrá utilizar para el culto de uno a tres años, hasta que puedan construir el templo definitivo”, ha explicado.
       El precio aproximado de la instalación de una carpa de este tipo ronda los 300.000 euros, frente a los cerca de cinco millones de euros que podría costar la mezquita definitiva, según el arquitecto.
       Mestre ha señalado que todavía están ultimando el proyecto de la carpa pero que se prevé que puedan pedir el permiso para su instalación durante este otoño, de manera que dentro de unos seis meses, que es lo que se tarda entre la aprobación municipal, la tramitación y la instalación, la carpa pueda empezar a funcionar como mezquita. 

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