La crisis 'baja el precio' de la novia gitana

En Bulgaria, cada año tiene lugar el llamado 'mercado de las novias', en el que se compran y venden novias para casamiento. Una tradición que no evoluciona y que, ante la recesión económica, devalúa aún más a las mujeres expuestas en esa cita.

Deia, , 31-08-2009

Más de 3.000 gitanos ortodoxos se dieron cita la pasada semana en el somonte del monasterio de Bachkovo, una aldea cerca de la ciudad de Plovdiv, unos 150 kilómetros al Este de Sofía, en una reunión anual de las familias roma en las que tradicionalmente se compran y venden novias para casamiento. El mercado de novias es una tradición secular de los gitanos del estirpe kalaydzhii, una rama de esta etnia en Bulgaria que se ocupa de pulir trebejos hechos de cobre con estaño de donde proviene su nombre (estaño en búlgaro es kalay) y que no han evolucionado con los tiempos al mantener este mercado anclado en la precivilización.

En años anteriores, al lugar acudían entre 20.000 y 30.000 gitanos para conmemorar a Santa María y además de encender candelas y rezar a la santa, negociar la compraventa de una novia de entre 14 y 18 años de edad por el precio de 10.000 euros. Pero este año, debido a la crisis financiera, las cotizaciones en la cita, el pasado viernes, bajaron hasta situarse entre 250 y 500 euros para una chica virgen y entre 100 y 150 euros para damas que tuvieron contactos sexuales.

“El valor de la joven depende de cuán largos sean sus cabellos, de su belleza y, lo más importante, de si es virgen o no”, explicó el gitano Kolio Kostadinov, de 54 años, que se ocupa en su pueblo natal, Yabalkovo, cerca de la ciudad de Haskovo, de reparación de la carrocería de automóviles. La virginidad es clave para la mayoría de los compradores, puesto que si luego descubren que los engañaron al respecto, se desatan reyertas sangrientas entre las familias, que a veces se saldan con muertos.

Otro criterio importante es si la candidata a esposa es trabajadora, ya que las más perezosas no pueden asegurar un buen precio a sus padres, quienes reciben el dinero del negocio. El gitano adulto, que reconoce que había vendido antes a una de sus hijas y también había comprado novias para casarlas con dos de sus hijos, estima que esta tradición de dar dinero por una joven no tiene nada que ver con ninguna especie de esclavitud. “Esta tradición es para preservar la pureza de estirpe y evitar que entre en el seno de la familia una persona ajena, de otra etnia”, explicó Kostadinov, en una charla a dos pasos del lugar donde decenas de gitanas jóvenes se daban los últimos retoques.

Los elementos obligatorios para aumentar su atractivo son el maquillaje de colores brillantes, incluido el lápiz de labios rojo, ropa de color de oro, lila, rosa o verde-petróleo y con elementos ilustres, y no menos importancia tienen las joyas de oro. “No he dormido en toda una noche para no destruir mi peinado”, confesaba más allá una chica de 19 años, agitando de forma coqueta su larga cabellera, de cerca de un metro y medio. Junto a ella estaban sus amigas, también vestidas a tono, acaparando la mirada de los mozos pasantes. Algunos de los candidatos trabajó durante meses en el extranjero para ahorrar la suma necesaria. Es el caso de Stoyan Stoyanov, de Stara Zagora y de 25 años, que trabajó durante tres meses en la construcción en el Estado español.

Las chicas, de entre 14 y 18 años, fueron vendidas por 500 euros si eran vírgenes

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