Mesa de redacción
Kebabs
Deia, 29-08-2009desde hace unos dos años la comida rápida en Bizkaia tiene un nuevo horizonte. Llegados de oriente, los kebabs se han convertido en los nuevos templos del tentempié barato para muchos oficinistas, estudiantes y probadores de nuevos gustos. Yo lo descubrí en París hace 20 años en el Barrio Latino donde la inmigración turca lleva asentada décadas aunque el origen de este bocadillo con carne asada y vegetales viene de la India y Pakistán. Entonces me pareció un plato sano, apetecible y sobre todo barato para los precios parisinos de los 80.
Ahora he vuelto a retomar esos sabores en algunas visitas a la multitud de locales que han surgido no sólo en Bilbao, en cualquier población vizcaina de más de 30.000 habitantes hay por lo menos uno de esos asadores verticales que dan vuelta tostando carne de cordero o cerdo. Lo que me lastima es la sensación de cutrerío que impera entre los dueños del negocio.
Hay algunos que son cadena, Dönner Kebab, otros son particulares, pero todos tiene una característica común, el olvido más absoluto por vender un poco de imagen. Además han robado la esencia de muchos bares y tascas con historia. En la capital vizcaina son legión los negocios con aromas orientales asentados en antiguos locales de hostelería con tradición.
En la calle Autonomía, en la remozada Ledesma, en Buenos Aires… se encuentran los viejos negocios intactos con su barra, las mesas y sillas originales, la televisión, incluso mantienen el nombre anterior en la fachada semioculto por el cartel anunciador del comedero.
Les pintan de blanco, les colocan varios cuadros con fotos del Bósforo y las mezquitas de Estambul y en la televisión todo el día vídeos producidos en Bollywood, ya que la mayoría de los empleados provienen de la India. Escasa luz ambiental, estanterías casi vacías a excepción de latas de refrescos en bloque y un cierto toque mugre en algunas superficies completan el cuadro.
agarcia@deia.com
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