Estafan a migrantes deportados de Postville 

Prensa Libre, 27-08-2009

Los problemas originados por la redada ocurrida en Postville, Iowa, en el 2008, no han terminado para guatemaltecos deportados que al volver al país fueron recibidos con deudas y casas hipotecadas, ya que firmaron préstamos con particulares para pagar su viaje hacia EE. UU.

Muchos compatriotas originarios de Chimaltenango, sin saber que en pocos meses serían capturados y luego deportados, dejaron todo para partir hacia Estados Unidos.

Los que pidieron dinero prestado a particulares no se dieron cuenta de que firmaron documentos en blanco que abogados malintencionados convirtieron en escrituras públicas de compraventa de bienes inmuebles.

Además, algunos migrantes encontraron acciones civiles en su contra, por lo que podrían quedarse sin hogar ni terreno en los próximos días.

El Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) identificó a 158 personas que contrajeron deudas de entre Q5 mil y Q100 mil para migrar, las cuales podrían ser víctimas de estafa.

María Eugenia Morales, procuradora adjunta de los Derechos Humanos, afirmó que de esos 158 migrantes el 84 por ciento adquirió las deudas con particulares, por lo cual “son los más propensos a ser víctimas de engaños, pues sus deudas crecen hasta 120 por ciento anualmente”.

Érick Maldonado, secretario general de Conamigua, contó que descubrieron tres casos particulares de estafa, que el martes último fueron denunciados en el Ministerio Público (MP).

Anacleto Ajú, vive en Patzún, Chimaltenango, con su esposa y sus cuatro hijos —dos menores de edad—. Ajú fue deportado de Postville, Iowa, el 12 de octubre del 2008. Ahora está a punto de ser expulsado de su casa, pues fue estafado por un prestamista particular a quien le solicitó Q50 mil para pagarle al coyote que lo trasladó a EE. UU.

Después de haber sido deportado descubrió lo que había firmado y se dio cuenta de que la deuda había crecido en 180 por ciento —Q175 mil—. Además, el acreedor presentó una demanda contra Ajú, y ahora este solo tiene 15 días para abandonar su vivienda.

“Cuando estaba en EE. UU. logré pagar Q41 mil de la deuda, que deposité en la cuenta personal del prestamista. Sin embargo, cuando volví me dijeron que tenía una deuda de Q175 mil y que había firmado una compraventa, por lo que me iban a quitar mi casa”, se quejó Ajú.

Agrego: “Mi esposa y yo no tenemos trabajo. Nunca pensamos que nos iba a pasar esto, solo deseábamos un mejor futuro para mejorar nuestra condición económica”.

Ajú señaló que no es el único estafado, y que conoce al menos a otras 10 personas que se encuentran en la misma situación.

La esposa del migrante ya ha perdido la esperanza, pues considera que todos sus esfuerzos han sido en vano. Incluso ha solicitado audiencia con el presidente Álvaro Colom y su esposa, Sandra Torres, pero ninguno le ha respondido.

Teresa Cujcuj, quien tiene cuatro hijos, ha estado enferma desde que se enteró de que habían capturado a su esposo, Luis Alberto Díaz, en Postville. Ahora han perdido 420 metros cuadrados de su terreno que era utilizado para algunas cosechas.

“No queríamos vender la tierra, pero como firmamos los papeles, el prestamista vendió nuestro terreno a otra persona”, comentó Cujcuj.

Su nuera se enfermó al enterarse de que habían perdido la propiedad, y falleció hace tres meses.

Los habitantes de El Rosario, San Miguel Dueñas, Sacatepéquez; San José Calderas, San Andrés Itzapa, y Patzún y Chimaltenango, de ese departamento, claman por ayuda del Gobierno, pues manifestaron que en esos lugares no se ve la bolsa solidaria, del programa de Cohesión Social.

De los 287 deportados de Postville, Iowa, 260 pertenecen a esas localidades.

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