Una fiesta integradora
Médicos del Mundo ha dado un paso más para que las diferentes culturas se den a conocer y conozcan Aste Nagusia.
Deia, , 23-08-2009Bilbao. Aste Nagusia ofrece múltiples actos donde pasar divertidos momentos para todos. Y en este grupo se incluyen a todas las personas tanto los bilbainos nativos como aquellos que llegaron a la villa en busca de un futuro mejor. En vista de que éstos últimos tengan un hueco durante las fiestas, la ONG Médicos del Mundo organizó diferentes actos para que los inmigrantes se fueran haciendo con las tradiciones bilbainas.
Desde los más pequeños a los mayores tuvieron cabida. A lo largo de toda la semana se celebraron diferentes iniciativas para fomentar la integración. Los primeros es disfrutar fueron los más pequeños. Los afortunados que pudieron disfrutar de una tarde divertida fueron los niños llegados para pasar el verano junto con familias vizcainas desde Rusia y el Sahara.
Nada más entrar los pequeños se podían sentir casi como en casa ya que el cartel de bienvenida se podía leer en euskera castellano, ruso y árabe. “Estos niños vienen a través de las asociaciones Amigos de la RASD (Sahara) y Bikarte (Rusia) y les preparamos talleres y bailes para que se reúnan con sus amigos”, señalaba Estíbaliz Gil, responsable de movilización social y voluntariado de Médicos del Mundo, quien destacaba la ilusión que creaba en los niños esta fiesta. “Según aterrizan ya están preguntando cuál es el día de la fiesta”.
Traductores menores Muchos repiten año a año y esa familiaridad les sirve de ayuda a los voluntarios de Médicos del Mundo. “Algunos les hemos visto crecer, les conocemos por el nombre ya que vienen desde hace muchos años. Y cómo dominan el castellano, muchas veces, son nuestros traductores para que nos entendamos con los recién llegados”, afirmó Gil.
Para que no hubiera problemas de identificación, según entraban por la puerta recibían una pegatina con su nombre. Sólo podían pasar ellos, las familias con las que se alojan en Bizkaia se quedaron en el umbral de la puerta. “No dejamos que entren, sólo hacemos alguna excepción con los nuevos”, precisaba la responsable de movilización social y voluntariado. En cuanto observaban el lugar se dirigían a la zona que más les atraía: hacer collares, dibujos, pintarse la cara
Entre los asistentes se encontraban Andrey y Basa, procedentes de Rusia. “Yo estoy en Mundaka y me gusta venir porque así veo a los amigos”, comentaba Andrey de 12 años quien ya tiene experiencia en suelo vizcaino. “Llevo viniendo desde hace 6 ó 7 años y en Mundaka me divierto mucho en la playa”. Su compañero de juegos, Basa, también de 12 años, se encuentra con una familia en Bilbao y reconoció que se lo pasaba “muy bien” en las fiestas que organizaba Médicos del Mundo pero que en Aste Nagusia iba “al circo” y a los “cabezudos”.
cena solidaria Un momento especial se vivió el miércoles cuando se celebró una cena con el fin de recaudar fondos para el proyecto “Fortalecimiento de la atención integral a personas mayores de la provincia de Santiago de Cuba”. El menú lo elaboraron entre dos asociaciones de inmigrantes de Bilbao, Camino al barrio de Colombia y Arahma, asociación árabe de mujeres.
El espacio se trasladaba a los invitados a una jaima con las velas iluminando el espacio y la canela poniendo la nota de olor en el ambiente que se mezclaba con los aromas que se desprendían del menú que iban a poder disfrutar momentos después. La nota de color latina la puso un dibujo de un tucán elaborado por una de las socias de Médicos del Mundo.
El proyecto al que irá destinado parte de la recaudación de la cena tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los mayores de 65 años en la provincia de Santiago de Cuba. “La idea es implementar un centro de atención integral a personas mayores que pueda dar ese tipo de servicios. Actualmente, ese centro ya se ha puesto en marcha en un emplazamiento provisional porque estamos construyendo el edificio que va a acoger el centro”, explicó Alessandro Bua, coordinador de proyectos de Médicos del Mundo.
Las inclemencias del tiempo que asolan la isla caribeña casi todos los años influyó en la construcción del edificio el año pasado. “Está financiado por la Diputación Foral de Bizkaia, por el Ministerio de Salud de Cuba y Médicos del Mundo y tenía una duración prevista de 18 meses que ha sido prorrogado por seis meses más a raíz de los huracanes que azotaron Cuba”, señaló Bua quien apuntó que los estratos sociales más bajos son los que más sufren la dependencia que le causa la edad. Además, añadió que las necesidades de Cuba son los “recursos económicos” ya que disponen de una formación y una capacitación “envidiable”.
Entre los asistentes al acto estuvo Celina Pereda, actual directora de Drogodependencias del Gobierno vasco y que durante quince años fue la presidenta de Médicos del Mundo en Euskadi, así como una de las fundadoras. También acudieron Jesús María Fernández, viceconsejero de Sanidad, Fermín Apeztegia, director de esa área, y Nieves Terán, viceconsejero de Medio Ambiente.
Las personas que abonaron los 25 euros que costaba el menú pudieron degustar de entrantes ensalada, espárragos, humus marroquí, pimientos rellenos de ensaladilla, tzatziki y babaganush. Como plato fuerte se apostó por el tamal colombiano y de postre té y pastas árabes.
danzas vascas Estando en Bizkaia no podían faltar las referencias a las danzas vascas y los esfuerzos por integrarse de los inmigrantes. Así, el jueves se pusieron manos a la obra y estuvieron ensayando durante horas por la tarde. El objetivo era que en la Plaza Nueva, donde se había celebrado una exhibición de danzas vascas, mostrar lo aprendido.
El tiempo no acompañaba ya que estaba lloviendo además de la vergüenza de los que saben poco provocó que algunos se quedaran observando a sus compañeros. Pero este no fue el caso de Jocelyn Bayangat, una joven filipina que junto con su monitor dio sus primeros pasos. “Es divertido. Lo que pasa es que no hemos tenido mucho tiempo y hemos aprendido los pasos más sencillos”, explica la joven quien mostró sus deseos de continuar con nuevos pasos. “Intentaré seguir”.
Como colofón a tantos actos se celebró un aperitivo donde diferentes asociaciones se reunieron para distinguir la labor de las personas que desinteresadamente hacen posible que Médicos del Mundo pueda continuar desarrollando su trabajo.
Niños procedentes de Rusia y el Sahara se reunieron para disfrutar de los juegos
Los fondos recaudados en la cena se destinarán a un proyecto para mayores en Cuba
El aprendizaje de las danzas vascas se convierte en un aspecto más para la integración
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