La provincia lidera tras Córdoba el desplome de afiliados extranjeros

Sólo 31.300 inmigrantes cotizan, un 19 %menos que en julio del año pasado

Las Provincias, L.V, 21-08-2009

La crisis económica ha hecho trizas los sueños de miles de inmigrantes que se afincaron en Castellón durante los años de bonanza económica. En un año, desde julio de 2008 hasta el mismo mes de 2009, la afiliación a la Seguridad Social ha caído de manera extraordinaria, ya que un total de 7.337 extranjeros han dejado de cotizar y han pasado a engrosar las listas del paro.
Actualmente, según los datos del Ministerio de Trabajo del mes de julio, en la provincia un total de 31.301 extranjeros contribuyen a la Seguridad Social. El año pasado la cifra ascendía a 38.683 personas. La caída en términos porcentuales es del 18,99 %, un dato que ayuda a hacerse a la idea del ‘calvario’ que vive buena parte de la población inmigrante que continúa viviendo en Castellón.
La provincia se ha convertido además en la segunda de España con mayor desplome de la afiliación extranjera a la Seguridad Social, al situarse únicamente por detrás de la provincia andaluza de Córdoba, donde en términos porcentuales la adhesión a la Seguridad Social cayó un 27,65 por ciento. Los datos absolutos, en cambio, muestran una variación en esa provincia de 2. 196 personas.
La cifra hecha pública ayer viene a corroborar una tendencia iniciada en Castellón el año pasado. En julio de 2008 se perdieron 1.423 cotizaciones de foráneos respecto al mismo mes del año anterior, lo que en términos porcentuales supuso una caída del 3,55 por ciento. En sólo dos años, Castellón tiene 10.000 afiliados extranjeros menos a la Seguridad Social.
En cuanto a la procedencia de los afiliados actuales, 12.444 son de países no pertenecientes a la Unión Europea, mientras que 18.857 sí son ciudadanos de la Europa de los 27.
El colectivo rumano
Los ciudadanos procedentes de Rumanía son quienes, probablemente, más están sufriendo la caída de la afiliación, porque ellos representan el mayor colectivo de extranjeros asentados en Castellón.
Según relató a Las Provincias la mediadora cultural de la Asociación Rumana de Castellón, Cristina Dobre, esta situación ha llevado a buena parte de sus compatriotas a querer regresar a su país.
«Lo están pasando muy mal. No hay trabajo y los problemas se van sucediendo uno detrás de otro», asegura. La asociación recibe a diario peticiones de ayuda de familias rumanas que sueñan con el regreso pero que ni tan sólo pueden costearlo, pero el colectivo sólo tiene recursos para intervenir en casos «muy extremos». La tragedia es mayor de la reflejada en las estadísticas oficiales porque una parte de los parados, además, carecía de contrato laboral.
En el Consulado de Castellón cada vez más ciudadanos del país balcánico se informan sobre las ofertas de empleo existentes en su país de origen, pese a que también allí ha caído el empleo por la crisis económica.

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