Acusan a un trabajador municipal de etnia gitana de intentar sobornar a una responsable de integración

ABC, ISABEL BUGALLO | OURENSE, 18-08-2009

Con muchos interrogantes pendientes de resolver, el ayuntamiento de Ourense vive momentos de conmoción al conocerse la detención de un trabajador municipal de etnia gitana acusado de extorsionar a una funcionaria, Amelia Belmonte, que ha sido durante más de diez años la responsable de los programas de integración municipal y muy especialmente del programa de integración de los ciudadanos de etnia gitana.

Raúl Jiménez, el acusado, trató supuestamente de conseguir un botín de 6.000 euros bajo amenazas de daños físicos a la familia de la funcionaria, que fueron realizadas a través de llamadas a su teléfono móvil. Tras alertar a la Policía, la investigación acabó con la detención del presidente del colectivo gitano de la ciudad, para sorpresa de la víctima, que ni imaginaría que una persona con la que trabajó codo a codo por la integración podría acabar haciéndole tanto daño.

La sorpresa fue también para la policía, que suponía perfectamente integrado al presunto extorsionador. Éste fue detenido el pasado día martes 11, a las diez y media de la noche, en el lugar de Castadón. Allí se había desplazado para recoger, según había planeado y previsto, de una papelera la bolsa que supuestamente tendría el dinero reclamado. Tras prestar declaración, fue puesto a disposición del juez, que ordenó su ingreso en la prisión de Pereiro de Aguiar. El presunto culpable aseguró a la policía que lo que estaba haciendo era un «trabajo» que le habían encargado dos rumanos, ya que además de trabajar para el ayuntamiento también se dedicaba a hacer mudanzas.

El alcalde Francisco Rodríguez expresó ayer su malestar y mostró su apoyo en una llamada telefónica a la funcionaria. También pidió respeto a la presunción de inocencia del trabajador sobre el acusado, que al parecer habría declinado responsabilidad en la trama de la extorsión asegurando que quienes le dieron las «instrucciones» fueron hombres de nacionalidad rumana. Con estos extremos todavía sin confirmar, una investigación abierta y el supuesto extorsionador en prisión preventiva, Rodríguez quiso dejar claro que «se va a seguir manteniendo el trabajo por la integración del pueblo gitano en Ourense». «Éramos un ejemplo por mérito no solo del actual gobierno municipal, sino de gobiernos anteriores», proseguía.

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