Aguantar el chaparrón
Diario Sur, 17-08-2009
Alejarse de sus familias, abandonar su tierra y sus raíces y buscarse un futuro en un país extraño. La decisión era difícil. Pero la necesidad apretaba. Los inmigrantes apostaron por España y no están dispuestos a tirar la toalla a pesar de que son las principales víctimas de la crisis. En sus países tienen aún menos oportunidades y son una carga para sus familias. El programa de retorno voluntario apenas ha tenido efecto entre la población extranjera en la provincia. Apenas 200 de los 100.000 que viven actualmente en Málaga se han acogido a esta vuelta a casa con condiciones. Y es que el Gobierno les paga por adelantado lo que les corresponde de paro si no vuelven a intentar el salto a nuestro país en tres años. Ellos insisten en buscarse aquí la vida. No importa que las condiciones sean duras, el sueño europeo les da fuerzas para continuar.
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