Celos infundados, móvil del crimen del guarda de Las Barranquillas

ABC, C. H. | MADRID, 13-08-2009

Una venganza. Ese es el móvil del crimen del guarda del almacén de muebles Las Barranquillas que pereció el lunes pasado a causa de los cuatro disparos asestados por uno de los habitantes del poblado, al que la Policía busca desde entonces.

La principal hipótesis del asesinato son los celos infundados, si bien no se descartan otras razones. Al parecer, según explicó a los agentes el hermano y compañero de trabajo de la víctima, Andrés, un mes antes de los hechos se presentó en la nave un gitano, que reside en lo poco que queda del asentamiento, y amenazó al fallecido, el ecuatoriano Pedro Pilatuña, de 66 años. Le acusaba de mantener relaciones con su mujer, extremo que no era verdad, según Andrés. Lo único cierto es que sobre las 18.00 del lunes, el sospechoso acudió al almacén, en el que también vivía Pilatuña y le descerrajó los cuatro disparos.

Tras ello, huyó en su coche a toda velocidad y no ha vuelto por el poblado marginal, igual que su mujer. La víctima estaba en situación legal en España y no tenía antecedentes penales.

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