Desalojan a medio centenar de vecinos tras un incendio en una casa ocupada de Donostia
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 11-08-2009Los inquilinos de los portales anexos al inmueble calcinado llevan años denunciando la insalubridad del edificio afectado
donostia. Casi medio centenar de vecinos se vieron obligados a desalojar ayer sus viviendas en el barrio donostiarra de Herrera tras un incendio declarado en una vivienda deshabitada de la avenida José Elosegi, aunque no se registraron daños personales. Las llamas se declararon en la tercera planta y se propagaron con rapidez por este inmueble, el número 139 de esta vía, fuente de inagotable controversia en los últimos años debido a la constante presencia de okupas , que había motivado varias denuncias de los vecinos de los portales próximos.
El incendio se declaró en torno a las 14.30 horas y quedó sofocado sobre las 17.15 horas. Testigos presenciales relataron que varios okupas abandonaron el inmueble poco después de declararse el fuego. Las llamas se extendieron rápidamente por el interior de este edificio de estructura de madera.
Para abordar las labores de extinción fue necesario cortar al tráfico ambos sentidos de circulación de la N – I a la altura del barrio de Herrera, una medida que se mantuvo hasta media tarde.
Los bomberos de Donostialdea desplazados al lugar se afanaron en evitar que las llamas afectaran a las viviendas colindantes. Los vecinos del número 141 de la Avenida José Elosegi pudieron regresar a sus casas tras el susto sobre las 18.30 horas y los del portal 140 lo hicieron media hora después. “Me iba a trabajar pero no he podido hacerlo. Ha habido un momento que me he puesto hasta a llorar”, confesaba la ecuatoriana Teresa Villacís, madre de Erik Avila, de 32 años, propietario de una de las viviendas colindantes al fuego.
colchones y basura Uno de los bomberos que intervino en las labores de extinción reconoció a este periódico las serias dificultades en las que desarrollaron su trabajo, debido a la “ingente” cantidad de muebles viejos, colchones y basura que se acumulaba en el interior de la casa afectada.
Las idas y venidas de los okupas han sido constantes en los últimos años. “Hoy habrán salido unos ocho, pero ha habido días que ocupaban la casa hasta 20 personas, la mayoría marroquíes”, aseguraba un inquilino que no quería dar su nombre.
Las denuncias de los vecinos por esta situación se vienen repitiendo desde hace tres años. Pilar Picado, de 61 años, vecina del número 140, explicó que el Ayuntamiento les aseguró que en diciembre del año pasado el edificio sería derribado.
Después de la última denuncia, el acceso al inmueble fue tapiado y su interior fue despejado de todo tipo de basuras. Desde entonces, al parecer, los okupas seguían entrando por la parte trasera de la casa, a la altura de las vías del tren, por donde, al parecer, huyeron ayer.
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