A Coruña
Policía local y nacional intensifican el control de ambulantes en el centro
El cuerpo municipal descarta que se haya producido un incremento en el número de vendedores
La Voz de Galicia, , 10-08-2009Agentes municipales y de la Policía Nacional intensificarán el control de la venta ambulante en las calles de la ciudad, que la pasada semana reactivó las protestas de los comerciantes del centro.
El incremento de la presencia policial perseguirá disuadir a los vendedores ilegales de que comercialicen su mercancía en la vía pública y evitar que se produzcan incidentes como el ocurrido el jueves, cuando una mujer que paseaba por la zona de la calle Real fue arrollada durante una persecución en Canuto Berea.
Germán Lago, director de Seguridad Ciudadana, confirmó ayer que ambos cuerpos policiales vienen ya realizando diferentes acciones para tratar de resolver una situación en la que confluyen dos problemas: la venta ilegal de productos y falsificaciones, sobre todo cedés, deuvedés, bolsos, relojes y pañuelos, y la permanencia irregular de los vendedores inmigrantes. La Policía Nacional, con competencias en materia de extranjería, y los agentes locales llevan a cabo diferentes acciones, bien de modo individual bien de forma coordinada, y «todas las semanas se realizan intervenciones, de patrullas a pie o en coches», subrayó Germán Lago.
El director de Seguridad Ciudadana confirmó también que no se ha detectado un incremento en el número de personas que se dedican a esta actividad ilegal en las calles coruñesas, si bien consideró que coincidiendo con el aumento en la afluencia de público y visitantes en las zonas más concurridas de la ciudad su presencia resulta más conflictiva.
Los comerciantes del Área Obelisco han reclamado ante la que consideran una situación «inaguantable», que opinan se ha dejado «ir creciendo» y que no solo lesiona y perjudica los intereses comerciales de un colectivo que «paga religiosamente sus impuestos», subrayan, sino que, a su juicio, daña y deteriora también la imagen de la ciudad.
Los empresarios, que aseguran que su intención «no es impedir que se ganen la vida», reclaman que las autoridades regulen este tipo de venta ambulante, dentro de las exigencias que marque la legalidad, en otro lugar de la ciudad. En temporadas pasadas, la entidad había manifestado su malestar con protestas como el apagado de escaparates.
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