Muy jóvenes, Latin Kings y reincidentes
La Razón, 10-08-2009MADRID – Una semana después del salvaje asesinato del joven Norman Rodrigo Cevallos a la puerta de la discoteca Aqua de la calle Cea Bermúdez, la Policía ha dado por cerrada la investigación con la detención y puesta a disposición judicial de los tres presuntos responsables del homicidio.
Lo que más llama la atención es la extrema juventud de todos ellos y que, pese a ello, sus respectivos historiales delictivos son ya muy considerables. Se trata de jóvenes que comenzaron sus carreras como delincuentes siendo aún menores y a los que las medidas legales y la cárcel no han conseguido corregir en absoluto. A la vista está: uno de ellos llevaba sólo 15 días fuera de prisión cuando tomo parte en el asesinato. Poco a poco sus historiales van abarcando los peores tipos de delito.
Además, al parecer todos ellos están relacionados con los Latin kings, las bandas latinas que durante un tiempo y gracias a la presión policial habían permanecido «dormidas» pero que por lo visto están reorganizándose a marchas forzadas.
La pelea, que terminó con la muerte de Norman, sin embargo, no tiene que ver directamente con estas bandas. Fue simplemente una respuesta demencial y violentísima por parte de un joven que vive por la única ley de la navaja y la fuerza.
Carrera de delitos
Se trata de William Emilio H. C., alias «El Guille», de sólo veinte años y dominicano, que ya ha ingresado en prisión y está considerado el autor material de las mortales puñaladas. Su lista de antecedentes incluye dos por robo con violencia en 2005 (cuando era aún menor) y 2008, otras dos por malos tratos y lesiones en el ámbito familiar y una reclamación del mismo en 2009.
Los otros dos detenidos son Giovanny Javier V. S., de 21 años y apodado «El Muñeco», y Wilmer Alexis H.Z, el más joven (19 años) y el que tiene un historial menos problemático. Ambos ecuatorianos.
Giovanny fue detenido el mismo día del crimen y cuenta con antecedentes por robo con violencia e intimidación, robo con fuerza en las cosas y agresión sexual. De hecho era parte de la banda del violador del Parque del Oeste, un grupo de jóvenes detenido en 2007, algunos menores, que acaudillados por «Cesar», un siniestro personaje de sólo 18 años, consumó un total de cuatro violaciones. Su juicio por agresión sexual aún está pendiente.
Wilmer Alexis H.Z, por su parte, ha sido dejado en libertad con cargos en una decisión judicial como poco polémica. Fuentes de la investigación confirmaron que está imputado por homicidio, pero declinaron entrar a valorar la decisión. Los que sí lo hicieron fueron los familiares de Norman, todavía destrozados por la muerte del joven en una reyerta en la que también resultó herida su hermana.
Indignación
La familia se mostró ayer «indignada» ante una la puesta en libertad que no comprendían. El padre del fallecido fue el encargado de transmitir el sentimiento familiar: «Estamos muy mal por esta medida, además, él ya tenía cargos, así que no se cómo le habían dejado libre», aseguró Cevallos, que anunció que el abogado que lleva el caso se personará el lunes en los juzgados. La familia se ha mantenido muy entera en todo momento, dentro del lógico dolor, teniendo en cuenta que la situación fue especialmente terrible, al llevarse la vida de una persona joven que además había sido padre pocos días atrás (Norman era militar con base en Zaragoza y estaba en Madrid de permiso para ver a su bebé).
Fue la hermana del fallecido, Stefanie, que también salió herida de la reyerta, la que identificó a los tres agresores mediante fotos en la que aparecían, en algunos casos, realizando los clásicos saludos rituales de los Latin Kings.
Familia y «Familia»
Pero no fue la del fallecido la única familia que colaboró. Las de los detenidos, conscientes probablemente de la gravedad de los hechos, ayudaron también en la investigación, y en el caso de Giovanny fueron clave en la detención final del joven.
Ahora queda por ver si la sospecha sobre el «rearme» de los «Latin» es tal. Los expertos afirman que en este momento el ámbito de influencia de la banda abarca a unos doscientos jóvenes, y que la experiencia les ha hecho más prudentes. Se acabaron las reuniones en público y la ostentación y ha llegado la hora de juntarse en casas y sólo para debatir asuntos «importantes» entre los dirigentes.
Lo que permanece igual son los códigos de conducta de los integrantes y su relación entre ellos: jóvenes cuya familia termina por ser más la pandilla y sus siniestras reglas, que su familia misma, a menudo demasiado ocupada en mantener una economía precaria y avanzar hacia una vida digna.
Análisis
Chicos conflictivos en familias de trabajadores inmigrantes
Las detenciones de los dos ecuatorianos y el dominicano por el asesinato de Norman se hicieron con la colaboración de sus propias familias. Los tres forman parte de los Latin Kings.
- ¿Cómo se llegó hasta los asesinos?
– En la investigación y esclarecimiento del caso han participado activamente tanto la hermana de la víctima, fue quien les identificó (fue testigo del suceso, incluso fue agredida), como la familia de «El Guille», «El Muñeco» y Wilmer Alexis, los tres implicados en el homicidio. En el caso del segundo, fue su madre la que le obligó a entregarse a la Policía.
- ¿Qué papel juegan las bandas latinas en el caso?
– Todo apunta a que el asesinato de Norman no fue una acción premeditada de los Latin Kings. Sin embargo, los tres detenidos por el suceso formarían parte de esta banda latina declarada «asociación ilícita» por la Audiencia Nacional.
- ¿Cómo influyen estas asociaciones en el comportamiento de sus miembros?
– Tanto «El Guille», como «El Muñeco» y Wilmer Alexis podrían formar parte del capítulo «Viracocha», un grupo Latin King madrileño que se encontraba en el distrito de Latina conocido por la crueldad de sus acciones. A un rey «Viracocha» se le atribuyen las macabras violaciones que en 2007 se perpetuaron en el Parque del Oeste. Los Latin Kings están estrictamente jerarquizados y sus miembros juran unidad y respeto a la banda, a los «hermanos» y al «rey» (jefe) en su ingreso.
- ¿Cómo se lucha contra el poder de estos grupos?
– En la mayoría de los casos, la familia es lo único que puede luchar contra los dictados de las bandas latinas como los Latin Kings o los Ñetas (las más poderosas en España). Los padres de sus integrantes suelen ser inmigrantes con varios trabajos y con poco tiempo para dedicar a sus hijos. Éstos, que suelen llegan a España cuando son adolescentes, encuentran en las bandas seguridad, protección e integración. Conscientes de la manipulación y el trasfondo delictivo de estos grupos, en muchas ocasiones son los propios padres de los chicos los que colaboran con las investigaciones.
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