Álava crece en apenas 3.000 personas por año pese a la inmigración y el 'boom' inmobiliario
Diario de noticias de Alava, , 10-08-2009Esta evolución ‘natural’, ajena a las migraciones, se da en localidades como Añana, Lagrán o Zalduondo
vitoria. El carácter de territorio de paso hacia la meseta y una balanza migratoria negativa hicieron que Álava, el territorio más extenso del País Vasco, tuviera que esperar hasta la segunda mitad del siglo XX para experimentar los efectos de la industrialización de Gipuzkoa y Bizkaia, y recibir el mayor crecimiento de su población a lo largo de la historia (pasó de casi 100.000 habitantes a los 300.000 actuales). Frente al mayor reparto poblacional de los otros territorios, Álava se caracteriza por una fuerte concentración de habitantes en su capital, y la existencia de pequeñas poblaciones de carácter rural y escasamente pobladas en los alrededores. Aún así, la población en el territorio alavés ha aumentado en la última década en 29.777 personas, 4.000 desde 2008. Un crecimiento que según los expertos es muy bajo, aunque progresivo.
Entre los principales motivos para este incremento están la necesidad de tranquilidad o la voluntad de construir casas más grandes en municipios próximos a la capital, el boom inmobiliario de los últimos años, el encarecimiento de la vivienda o el aumento de la inmigración.
También existen municipios que permanecen prácticamente inalterados a lo largo del tiempo y en los que todas las incorporaciones y caídas en la población tienen que ver con nacimientos y defunciones, pero pocas veces existen motivos externos al propio desarrollo natural del municipio. Ése es el caso de diversos núcleos de la Cuadrilla de Añana, integrada por Añana, Armiñón, Berantevilla, Iruña Oka, Kuartango, Lantarón, Ribera Alta, Ribera Baja, Valdegovía y Zambrana. La cuadrilla, en conjunto, tiene una superficie de 693,2 kilómetros cuadrados y una población de 8.283 habitantes.
La localidad de Añana, en concreto, tiene una superficie de 21,9 km² y una población de 176 habitantes que apenas ha sufrido variaciones en los últimos años. Este territorio, conocido por sus manantiales de agua salada en torno a los cuales giraba todo el desarrollo del municipio en la Edad Media, sólo ha aumentado en dos personas su población durante 2009 y ha descendido en 10 si se tiene en cuenta la última década. Las incorporaciones y las caídas del censo tienen que ver, la mayoría de las veces, con nacimientos y defunciones, pero muy pocas con movimientos migratorios u otro tipo de causas externas. Se trata de crecimientos (o disminuciones) naturales de la población que se dan en muchos pueblos pequeños del territorio alavés.
lagrán, un ejemplo Lagrán es, quizá, uno de los casos más claros. Este municipio que queda situado al sur, en el valle donde nace el río Ega, cuenta con una población próxima a los 190 habitantes y según los datos del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, de 1996 a 2007 sólo se produjeron dos nacimientos.
Sin embargo, el sedentarismo en el núcleo de población no tiene por qué corresponderse con la falta de movimiento dentro del estilo de vida del propio pueblo. Por ejemplo, en Lagrán la industria se ha ido imponiendo a la agricultura y ganadería en los últimos años (actualmente, de todos los habitantes sólo 30 se dedican al sector primario), y el Ayuntamiento busca incentivar, cada vez más, el turismo en la zona. Y es que Lagrán cuenta con un polideportivo de buenas instalaciones, frontón, dos restaurantes, albergue juvenil, escuela y campo de golf.
Otro ejemplo es Zalduondo, el único municipio de la zona nororiental de Álava compuesto por un único núcleo de población y una superficie próxima a los 12 km². Este territorio es de los pocos que, durante 2007, no tuvo ningún tipo de crecimiento, ni positivo, ni negativo, sin movimientos de inmigración o de emigración, dos nacimientos y dos defunciones a lo largo de todo el año.
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