La larga espera de Dora
Una vecina de Labastida confía en que su hijo Armand regrese prontoa casa, tres meses después de ser deportado a Camerún
El Correo,
,
10-08-2009
«Mi hijo ya no está en la lista negra. Por eso, espero que vuelva pronto». Ésta es la última noticia que tiene Dora Ngo sobre su hijo Armand, un joven residente como ella en Labastida, que fue deportado el pasado mes de abril a Camerún por carecer de la documentación actualizada. «Me lo contó el sábado el alcalde de Labastida, Josu Landa. Me dijo que ya había salido de la relación de personas expulsadas de España. Quiero dar las gracias a la subdelegada del Gobierno, Gloria Sánchez. Es la que ha conseguido movilizar a la embajada y mejorar su situación. Se nota que es madre», explica esta camerunesa, desesperada por la rocambolesca historia que ha vivido su hijo.
Y esa historia – según relata Dora – , comenzó en 2007 cuando en un control de carretera la Policía retiró el pasaporte a Armand. Tenía el DNI caducado. Desde entonces sellaba cada mes un permiso para poder vivir con su familia, mientras trataba de conseguir un certificado que atestiguara sus nulos antecedentes penales, y así renovar su permiso de residencia. En 2008 le notificaron la primera orden de expulsión, pero no fue hasta el 28 de abril de este año cuando le detuvieron a la salida de la universidad. El 29 le deportaron a Camerún.
«El pasaporte no apareció, así que le expulsaron por tres años, como si fuera un asesino o un violador, cuando mi hijo está incluso becado por la Universidad», relata Dora. Armand cursa Ingeniería industrial en San Sebastián y para continuar con sus estudios los profesores y compañeros le envían apuntes. Incluso han colocado huchas para recoger dinero y mandárselo. Gracias a la universidad, los frailes Salesianos le acogen en Camerún, donde no tiene ningún familiar. El mismo sentimiento aflige en la localidad riojano alavesa de Labastida. Los vecinos han dedicado las fiestas al que ha sido su rey Baltasar y para apoyar a su madre le ofrecieron que lanzara el Chupinazo festivo el pasado sábado.
Sólo promesas
«Me paso más de un mes sin hablar con él porque después de tanto tiempo ya no puedo responder a sus preguntas. De momento hay palabras, promesas… pero necesito cosas más concretas, que el Gobierno de Camerún apruebe su visado», suspira Dora.
Gracias a Gloria Sánchez la suerte quizá se torne para esta camerunesa. Después de enviudar, por motivos políticos, emigró a España en 2000. Desconoce el paradero de su primogénito – tal vez emigrado en patera – , la angustia le ha provocado una úlcera en su estómago y sus otros tres hijos amenazan con llevar a cabo una huelga de hambre para que su hermano regrese a casa. Aunque todo cambiará cuando Dora vuelva a encontrarse con Armand. Que sea pronto.
(Puede haber caducado)