El cadáver hallado en una sima de Azkoitia es de un vecino de Erandio de 60 años
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 08-08-2009La operación de rescate se demoró debido a la complejidad de extraer el cuerpo a 100 metros de profundidad
azkoitia. El cadáver hallado el jueves envuelto en una lona en el interior de una sima de Azkoitia pertenece a un vecino de Erandio (Bizkaia) de 60 años y de etnia gitana desaparecido el pasado mes de junio. La Ertzaintza ha abierto una investigación para esclarecer las causas de su muerte, y no descarta un posible ajuste de cuentas relacionado con el mundo de las drogas. El fallecido, al parecer, era toxicómano y contaba con antecedentes policiales, según apuntaron fuentes de la investigación.
La identidad del cadáver trascendió después de que agentes de la unidad de rescate de la policía autonómica extrajeran por la mañana su cuerpo de una sima próxima al alto de Azkarate, en el término municipal de Azkoitia, donde fue descubierto el jueves a 100 metros de profundidad por tres espeleólogos catalanes que dieron la voz de alarma.
La policía pudo comprobar que junto al cadáver apareció una cartera con sus datos personales. Aunque en un primer momento se apeló a la prudencia para comprobar si la documentación correspondía con el cadáver, las mismas fuentes avalan esa hipótesis.
El cuerpo estaba envuelto en una lona, con las manos atadas por la espalda y en avanzado estado de descomposición. En la cartera que apareció junto al cadáver figuran los datos personales de un varón de 60 años vecino de Erandio, por cuya desaparición había interpuesta una denuncia en la comisaría de esta localidad vizcaina el pasado 12 de junio.
Las primeras investigaciones realizadas por la Policía apuntaban a que el cuerpo fue descolgado con unas cuerdas, pero ayer se descartó tal hipótesis. “En un principio pensábamos que se trataba de un trabajo más técnico, pero no, parece que lo han arrojado porque la tela que lo cubre tiene golpes”, indicó ayer un agente. La cartera fue lanzada después.
La operación de rescate fue laboriosa y se demoró más de lo previsto. Seis agentes de la unidad de rescate de montaña de la Er – tzaintza, con base en Iurreta, lograron extraer el cuerpo de la sima sobre las 11.15 horas.
La comisión judicial desplazada al lugar, en el barrio de Madariaga, escuchó atentamente las indicaciones de los agentes sobre los pormenores del rescate, y media hora más tarde ordenó el levantamiento del cadáver.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Donostia, para practicarle la autopsia e intentar determinar las causas de la muerte. La investigación la está desarrollando la comisaría de Azkoitia con el asesoramiento de la policía científica.
Desde hace dos meses constaba la denuncia por la desaparición de este hombre, lo que ya había motivado la apertura de diferentes investigaciones que se complementarán a partir de ahora con el nuevo atestado.
extrañas circunstancias Las circunstancias que rodean al caso, según las fuentes de las investigación, resultan “extrañas”. El fallecido era una persona metódica, que seguía siempre los mismos horarios y que el día de su desaparición, al parecer, había quedado para tomar un café con una amiga en una cafetería de Erandio. A partir de ahí nada más se supo sobre su paradero, pese a las reiteradas llamadas de su compañera, según explicaron fuentes de la investigación.
Aunque se desconoce cómo fue trasladado el cuerpo de este hombre hasta la sima de Azkoitia, donde fue arrojado, sí existen evidencias de que, al menos, dos personas pudieron participar en los hechos, ya que el fallecido era “corpulento” y resulta poco probable que una sola persona hiciera ese trabajo, según confirmó uno de los agentes de montaña que participaron en el rescate.
El mismo agente explicó que fue necesario el empleo de contrapesos para extraer el cuerpo, que estaba situado a 100 metros de profundidad sobre una poza de cuatro metros por siete. “Es muy complicado que una persona lo haya depositado ahí abajo. Son 100 metros, y si se utiliza una cuerda para depositarlo abajo, haría falta una cuerda doble para volver a salir, lo que sería complicarse la vida. Probablemente lo arrojaron”, abundó.
El cuerpo fue hallado el jueves por un grupo de espeleólogos que había accedido a la sima, conocida como Bide gorri , y que encontró el bulto envuelto en una lona atada con bridas.
Esa misma tarde, agentes de la Ertzaintza descendieron a la sima y comprobaron que se trataba del cadáver de una persona, que ayer se pudo determinar que correspondía al vecino de Erandio. Las labores de recuperación del cuerpo se efectuaron ayer por la mañana, ya que el jueves los agentes no contaban con horas de luz suficientes para extraer el cadáver y examinar el lugar en el que había aparecido. La investigación policial sigue abierta para conocer las circunstancias que rodean al caso.
(Puede haber caducado)