La Policía busca a un dominicano como uno de los autores materiales de las puñaladas

Los asesinos de Norman podrían pertenecer a un capítulo de Latin Kings

La Razón, 06-08-2009

Parece ser que al  militar le sujetaron por la espalda, lo que implica que hay más de un asesino.

Madrid – Los amigos de Stephanie, la  hermana de Norman, pudieron volver a ver a algunos de los presuntos asesinos del joven ecuatoriano. Lo hicieron a través de una página web donde se cuelgan fotos. En ella, los ahora buscados por la Policía, aparecen saludando como «reyes». Porque todo apunta a que los  asesinos de Norman y sus compinches formaban parte de los Latin Kings.
En concreto, según fuentes policiales, los jóvenes podrían pertenecer o haber pertenecido al conocido como capítulo «Viracocha». Un grupo que desde 2005 se ha visto envuelto en distintos hechos delictivos. El más grave al que hicieron frente algunos de sus miembros fue el de participar en las macabras acciones de la banda del violador del Parque del Oeste.
El capítulo «Viracocha» actuaba antaño en el distrito de Latina, pero, tras las detenciones masivas de Latin Kings de hace unos años, la forma de actuar de la banda se ha modificado.
Por ejemplo, los «reyes» ya no se reúnen en la calle o parques. La presión policial les ha llevado a esconderse en casas. La seguridad también la han reforzado. A las reuniones sólo acuden los jefes de más alto nivel porque tienen miedo de que se filtre la información.
Existe un nuevo jefe en Madrid y el número aproximado de integrantes de esta banda, hoy por hoy, podría rondar los dos centenares.
Antes, los distritos delimitaban las zonas de acción. Es decir, si algún «ñeta» entraba en su capítulo, ellos se encargaban de buscarle las vueltas. Ahora, la delimitación geográfica no está tan definida.
Los domicilios de los integrantes del capítulo «Viracocha» ya no tienen por qué estar cerca. Pueden incluso vivir en distintas localidades y no tener una organización  férrea.
Que los asesinos de Norman sean «reyes» no significa que el enfrentamiento que acabó con su vida fuese una acción premeditaba de los Latin Kings. De hecho, todo parece indicar que fue un desencuentro desafortunado a la salida de la discoteca. Los amigos de Stephanie sí que habían oído que esos chicos que frecuentaban la sala Aqua en Cea Bermúdez era «reyes». No sólo eso. Sí que les constaba que eran tipos peligrosos y delincuentes. Los Latin Kings fueron declarados asociación ilícita por la Audiencia Provincial, pero más tarde, el Supremo pidió que se repitiese el juicio.
En cualquier caso, la operación policial sigue abierta. El pasado martes, un juez de Torrejón de Ardoz dictó prisión preventiva para «El Muñeco». Lo que no queda claro es el grado de implicación de este ecuatoriano en la pelea.
De lo que sí están convencidos los investigadores es que el dominicano y Latin King que buscan fue autor material de las puñaladas. Claro que si a Norman le apuñalaron en el cuello por la espalda puede ser que alguien le sujetase, lo que implicaría que no hay un sólo asesino. También parece que los agentes no han conseguido identificar a un tercer implicado y también autor del crimen.


Adiós entre flores y la bandera del Ejército
Decenas de familiares y compañeros despidieron ayer a Norman Rodríguez Cevallos, en un emotivo entierro en el que participaron militares de la compañía de Zaragoza en la que trabajaba el fallecido. El funeral y el entierro de Cevallos tuvo lugar a las 16.00 horas en el cementerio sacramental de San Lorenzo de Madrid. Además de la comitiva del Ejército, asistieron varios miembros de la Embajada de Ecuador en España y de la Secretaría Nacional del Migrante (Senami), entre otros. Según explicó el padre de Norman, Rodrigo Cevallos, el féretro fue recubierto de varios ramos de flores y de una bandera del Ejército de la compañía en la que servía el joven fallecido. Además, la comitiva militar hizo entrega a la familia de un diploma en reconocimiento de la labor de Norman Rodrigo al servicio de la unidad militar. La familia pedirá al Senami y a la Casa Ecuatoriana ayuda para la joven pareja del fallecido y su hija, de apenas 16 días de vida.

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