Absuelto por ser el único negro en la rueda de reconocimiento

El Mundo, JOAQUÍN MANSO, 05-08-2009

Las víctimas señalaron a un nigeriano que había sido colocado entre cuatro mulatos Madrid


El Tribunal Supremo ha absuelto a un nigeriano de la condena de 10 años que le había sido impuesta por una violación y dos robos porque las víctimas le reconocieron en una rueda en la que él era el único africano de raza negra: los otros cuatro eran mulatos suramericanos. La Policía realizó la diligencia de manera irregular sin que el juez instructor lo impidiese – pese a las protestas de la defensa – y luego la Audiencia Provincial de Madrid lo condenó pese a la discrepancia de uno de los magistrados que formó el tribunal, que firmó un voto particular.


Henry Osagiede Andrews se encuentra preso en Alcalá – Meco desde que el 25 de mayo de 2003 fuese arrestado en Fuenlabrada como autor de varias violaciones y robos con violencia a mujeres de la localidad. Dos de ellas lo reconocieron ese día entre una serie de fotografías que les exhibió la Policía, pese a que sólo nueve días antes las dos, por separado, habían identificado a un compatriota suyo. Además, los agentes encontraron en el vehículo Hyundai de Henry un destornillador: el arma con el que una de las víctimas aseguró que había sido agredida.


El 16 de junio, el juez instructor de Fuenlabrada Fernando Orteu ordenó formar una rueda de reconocimiento. La Policía llevó a Henry, negro africano, y a otros cuatro reclusos. Ninguno compartía etnia ni rasgos con el principal sospechoso. Eran mulatos suramericanos. Las víctimas no tuvieron dudas cuando señalaron al número 2: Henry.


El abogado de la defensa «se percató de que todos los que formaban dicha rueda de reconocimiento eran de raza hispanoamericana excepto don Henry. Dicho dato fue comentado a su señoría y al resto de los allí presentes mostrando el letrado su disconformidad con la rueda», recoge la sentencia del Supremo. Esa protesta no fue incorporada al acta ni impidió que el juez le diese el visto bueno a la diligencia.


La instrucción siguió avanzando hasta que la causa quedó lista para juicio en la Audiencia de Madrid. Henry designó entonces a una nueva abogada, Isabel Salas, que repasando las diligencias observó un apellido que conocía: el de un dominicano al que había representado en otro procedimiento. Era uno de los que había formado la rueda y no se parecía en nada al acusado. Era oscuro, mulato, pero no negro. Comprobó que los otros tres, tampoco.


La estrategia de defensa basada en la irregularidad de la rueda no fue suficiente: la Audiencia de Madrid condenó a Henry a 10 años por robar a punta de destornillador a dos mujeres y obligar a una de ellas a practicarle una felación. La sentencia, de la que fue ponente la ex vocal del CGPJ Manuela Carmena, reconoce la falta de «precisión» y de «rigor» del reconocimiento y que el otro nigeriano que había sido identificado por las víctimas debió formar parte de él, pero valora las contradicciones en que incurrió el acusado como suficientes para condenarlo. El juez José Luis Sánchez Trujillano firmó un voto discrepante en la que concluye que no puede servir como prueba una rueda en el que uno de los sospechosos se destaca tanto sobre los otros.


Ésa es la tesis que ahora acoge el Supremo. La Sala Segunda, en una resolución que ha redactado el magistrado Joaquín Giménez, critica que la Audiencia no ahorre «censuras» a la falta de precisión de la rueda y, luego, realice «un quiebro argumentativo» para condenarle. «No puede instrumentalizarse el resultado de la prueba de descargo [las declaraciones contradictorias de Henry] para suplir y completar la falta de consistencia de la prueba de cargo», razona, y expone que, al ser el acusado «el único integrante de la rueda africano de raza negra, es probable que se haya inducido a error a las víctimas».


LAS CONSECUENCIAS


Trampolín para otra revisión


La misma rueda de reconocimiento irregular que ha motivado ahora la absolución de Henry sirvió para condenarle a 12 años de cárcel por agresión sexual y robo con violencia en otro procedimiento por el que el nigeriano sigue cumpliendo condena en Alcalá – Meco.


La abogada Isabel Salas utilizará la sentencia del Supremo para fundamentar un recurso extraordinario de revisión ante el juzgado de Móstoles que lo condenó para tratar de conseguir una nueva absolución y que Henry abandone definitivamente la cárcel.

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