Castellón aún recibe a tres extranjeros por cada uno que emigra pese a la destrucción de empleo
La crisis económica ha reducido a la mitad la llegada de población foránea en un año mientras que dejan la provincia mil extranjeros más que en 2007
Las Provincias,
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31-07-2009
Que Castellón esté a la cabeza en la destrucción de empleo no disuade a cientos de extranjeros que siguen buscando en la provincia una oportunidad. Las comarcas castellonenses recibieron el año pasado a 8.132 personas nacidas fuera de España por los 2.805 que dejaron Castellón para irse a otros países, según la estadística de variaciones residenciales en 2008 publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El saldo migratorio refleja que por cada extranjero que abandonó la provincia llegaron otros tres ciudadanos foráneos pese a que ya se dejaban sentir los primeros síntomas de una crisis económica que sólo en el primer trimestre del año vio cómo la lista del paro se engrosaba en cerca de 15.000 personas. El movimiento de españoles afincados en el extranjero hacia la provincia de Castellón fue de 243 personas mientras que 276 emigraron desde las comarcas castellonenses a otros países.
De los 8.132 extranjeros que el año pasado ‘aterrizaron’ en Castellón procedentes de otros países, destacan los llegados desde Rumanía (1.994); Marruecos (1.264); Colombia (368); Argelia (101), Ecuador (101) y China (90).
El balance de las inmigraciones y emigraciones de extranjeros en Castellón denota un descenso significativo respecto a los datos de 2007. Las cifras del INE constatan que hace dos años llegaron a la provincia 17.541 extranjeros procedentes de otros países, fundamentalmente Rumanía, mientras que apenas emigraron 1.773 foráneos afincados en Castellón. Es decir, que por cada extranjero que emigró llegaron nueve ciudadanos de otros países a los diferentes municipios castellonenses.
La reducción en más de la mitad del número de extranjeros llegados a las comarcas de Castellón en sólo un año unido a que la emigración de ciudadanos foráneos se ha incrementado en más de mil personas evidencia que la crisis económica ha hecho mella en los movimientos migratorios de los extranjeros con origen o destino en la provincia.
Los datos provisionales del padrón municipal publicados a principios de junio por el INE ya constataron que la llegada de población extranjera se había ralentizado. Los 111.052 extranjeros empadronados en la provincia suponían un aumento de 4.927 respecto al 1 de enero de 2008, que, en términos absolutos, es el menor aumento desde el año 2000, cuando en la provincia había empadronados 10.396 ciudadanos de nacionalidades distintas a la española.
El profesor de Sociología de la Universitat Jaume I y especialista en migraciones Andrés Piqueras, ya pronosticó antes de que estallara la burbuja inmobiliaria que «la llegada de población extranjera se estabilizaría hacia 2010 porque ninguna sociedad puede sostener una dinámica de atracción de población por encima de su capacidad de generar trabajo».
«Retorno complicado»
En este sentido, el profesor de la Jaume I apuntó que el próximo año continuará la ralentización de la inmigración pero Piqueras insistió, sin embargo, que el retorno voluntario a sus países de origen será más complicado. «La vuelta a sus países es tan oscura como hace 20 años cuando se vieron obligados a emigrar», dijo.
Y los datos sobre variaciones residenciales en 2008 confirman las tesis que defiende Piqueras, impulsor del Observatorio Provincial Permanente de la Inmigración (OPI) de la UJI.
La crisis económica ha contenido la llegada de población foránea a Castellón en busca de una vida mejor, pero la destrucción de empleo todavía no se ha traducido en un giro del saldo migratorio por el que emigren más ciudadanos foráneos que los que inmigran. Ni tampoco las políticas de algunos gobiernos como el rumano, que han tratado de fomentar la vuelta de sus súbditos o del español, facilitando el retorno voluntario con medidas como el pago íntegro de la prestación del paro.
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