Un parado agobiado por las deudas se tira por el hueco de la escalera en Vitoria

Diario de noticias de Alava, 30-07-2009

Este hombre de 46 años respondió así a la orden de desahucio de su vivienda

vitoria. “La crisis la están pagando los trabajadores”. Diferentes colectivos sociales, caso de SOS Racismo, han sostenido estas palabras, tras las que se esconden casos extremos. La asociación informó ayer de uno de ellos: A.M., un hombre de origen marroquí y afincado desde hace veinte años en Vitoria, se lanzó hace un mes por el hueco de la escalera de su casa, agobiado por no poder pagar sus deudas. El afectado continúa ingresado pero, según informaron las mismas fuentes, “quedará dañado de por vida”.

A.M., de 46 años, es tornero mecánico, está casado y tiene tres hijas menores de edad. Sin embargo, la crisis le dejó sin empleo y, por ende, en una situación más que delicada, ya que no pudo hacer frente a los gastos familiares ni a los pagos por el alquiler de la vivienda, así que varias mensualidades quedaron pendientes de pago. Ante tales retrasos, al parecer, el Servicio Vasco de Vivienda, Etxebide, activó el proceso de desahucio.

El afectado, mientras, no soportó la presión y acabó tirándose por el hueco de la escalera. La caída le produjo una serie de heridas graves, así como daños de carácter cerebral, por lo que todavía permanece ingresado en un centro hospitalario de la capital alavesa.

SOS Racismo relató ayer estos hechos, a través de un comunicado, para exigir más flexibilidad y “prudencia” a las instituciones ante este tipo de situaciones derivadas de la crisis que, como recordó la asociación, afecta más “a las clases más desfavorecidas” y, entre ellas, al colectivo inmigrante. SOS Racismo cree que el procedimiento de los organismos públicos se “ha blindado” ante las penurias sociales y la legislación se aplica “de manera mecánica”.

“No sirve aplicar el manual o el protocolo al uso cuando una familia víctima del paro, la crisis, la falta de ingresos y la soledad social se enfrenta con sus necesidades de subsistencia diaria a un sistema vacío de sensibilidad y exento de responsabilidades en una crisis que, de nuevo, vienen a costear las clases desfavorecidas”, apuntaron las mismas fuentes.

SOS Racismo comparó la situación que viven trabajadores anónimos con las ayudas millonarias que han recibido los bancos para paliar los efectos de la situación económica actual. La entidad no entiende que se financie con dinero público la solución de los desastres financieros mientras “se da esquinazo a las necesidades sociales más acuciantes”.

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