La Justicia ordena por primera vez la disolución de un grupo neonazi por asociación ilícita

ABC, JOSÉ M. CAMARERO | MADRID, 25-07-2009

«Diario de un skin» ha tenido un final relativamente feliz. Por primera vez, una organización de ideología neonazi ha sido condenada en España por asociación ilícita y tenencia de armas, después de demostrarse la actitud racista y violenta de esta agrupación. Así lo ha confirmado la Audiencia Provincial de Madrid, que ha condenado a 15 miembros de los Hammerskin a penas que varían entre un año y medio y dos años de prisión y a multas cercanas a los 3.000 euros.

La de los Hammerskin era una de las bandas neonazis más importantes de España, con epicentro en Madrid, y cuyos miembros se dedicaban no sólo a difundir la ideología nacionalsocialista a través de conciertos y reuniones clandestinas, sino que, además, organizaban redadas contra inmigrantes de color.

Por ello, José Eduardo C.H., alias «Chape», de 42 años, líder de la banda, ha sido el miembro que ha recibido una pena mayor: dos años y medio de prisión por asociación indebida, además de la correspondiente multa de seis euros al día durante 15 meses y la inhabilitación para ejercer un cargo público durante los próximos ocho años.

El segundo de la banda, Ángel M. N., ha sido condenado a un año y medio. Además, se le acusa de tenencia ilícita de armas. Para los otro 13 encausados, la pena impuesta es de un año y medio, aunque sólo por asociación ilícita.

Además, la Audiencia Provincial de Madrid ha acordado la disolución de la banda y el cese de todas sus actividades. Incluso, la sentencia ordena el decomiso de todos los efectos intervenidos durante la instrucción «incluidas las armas u objetos que tienen la consideración de armas prohibidas». También se embargará el saldo de la cuenta corriente bancaria que la organización utilizaba para financiar sus actos.

Para la asociación Movimiento Contra la Intolerencia, que ha ejercido como acusación particular en el juicio y que pedía una pena superior a los seis años de cárcel, supone «un avance para la lucha contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia», según ha afirmado el presidente de la organización, Esteban Ibarra, quien considera que, en cualquier caso, «hay que felicitarse por esta sentencia».

La sentencia contra los Hammerskin supone el final de una investigación abierta hace cinco años, en la denominada Operación Puñal, que se desarrolló en Barcelona, Valencia y Guadalajara, además de Madrid.

La primera pista con la que contaron los agentes de la Policía Nacional fue una fotografía intervenida en el domicilio de uno de los acusados en la que aparecían varios individuos con una bandera que lucía insignias nazis.

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