«Si entro en mi casa de Chicago me pegarían un tiro»

Diario Vasco, M. G., 24-07-2009

Cada negro de EE UU ha hecho piña con el prestigioso profesor de Harvard Henry Louis Gates, que fue detenido por un policía blanco en su propia casa, cuando alguien pensó que la estaba robando. Y Barack Obama no ha sido menos. Para un presidente que ha evitado a propósito hablar de temas raciales, hasta el punto de que muchos estadounidenses ni siquiera le ven negro, la última pregunta de la conferencia de prensa era todo un reto. «¿Qué le dice ese incidente de las relaciones raciales en EE UU?», le espetó una periodista del Chicago Sun Times.

Y por una vez dejó de ser políticamente correcto y decidió mojarse. «No estuve allí y no tengo todos los datos de qué papel jugó la raza, pero creo que es justo decir que, en primer lugar, cualquiera de nosotros se sentiría muy indignado. En segundo lugar, la Policía de Cambridge actuó estúpidamente al arrestar a alguien que ya había demostrado que era su propia casa. Y todos sabemos que, aparte de estos incidentes, hay un largo historial en este país de que la Policía detenga desproporcionadamente a afroamericanos y latinos. Es un hecho».

Obama reconoció que «se han hecho progresos increíbles, yo estoy aquí de pie como testimonio de ello, pero el hecho es que todavía nos sigue persiguiendo. Y la verdad es que incluso cuando hay malos entendidos. Honestos negros e hispanos son detenidos con más frecuencia sin causa de sospecha».

La pregunta relajó al presidente, que deslizó la única broma de la noche, en la que reconoció implícitamente la agresividad de la Policía de Washington, que disparó a un conductor que no frenó junto al Capitolio. «Si yo tratara de entrar en mi casa… Bueno, ésta es mi casa ahora», dijo mirando las paredes de la Casa Blanca. «Aquí no ocurriría. Vamos a decir en mi antigua casa de Chicago: me pegarían un tiro».

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