EL PROBLEMA DE LA VIOLENCIA CALLEJERA
La legalización de ‘latins’ y ‘ñetas’ no logra frenar a las bandas latinas
# La policía descarta que los 3.000 pandilleros de Catalunya tengan conexiones internacionales # • Los nuevos miembros son más desorganizados y difíciles de investigar, y protagonizan más peleas
El Periodico, , 16-07-2009No hay fin de semana en Barcelona y su área metropolitana en el que pandilleros latinos adscritos a alguna de las bandas tradicionales (Latin Kings, Ñetas, Mara Salvatrucha, Black Panthers, Vatos Locos, Bloods, Trinitarios, Crips…) o espontáneos o sucedáneos no protagonicen un incidente violento con heridos y navajas. El panorama de las bandas latinas ha cambiado mucho en los dos últimos años. Ya no existe tanta rigidez en la admisión a la pandilla, las entradas y salidas del grupo son mucho más flexibles, no hay tanta identificación de cada banda con una nacionalidad concreta de origen, hay mucha menos disciplina, menos orden y, por tanto, más incidentes y más dificultades para los investigadores policiales.
Diferentes fuentes policiales consultadas por EL PERIÓDICO, atentas al fenómeno de la violencia callejera latina, sostienen que en los últimos tiempos los Mossos d’Esquadra tienen cada vez más dificultades para encontrar interlocutores válidos en caso de conflictos violentos. La movilidad es tan grande, que los líderes cambian. Y en muchos casos, los actos violentos se suceden sin el control de los jefes de grupo.
TUTELA MUNICIPAL / Entre el 2006 y el 2007, las dos bandas latinas mayoritarias, Latin Kings y Ñetas, se constituyeron legalmente en sendas asociaciones culturales. El proceso, tutelado por el Ayuntamiento de Barcelona, consiguió alejarles del camino violento por el que transitaban desde su brusca aparición en sociedad, en el 2004, con el asesinato del joven colombiano Ronny Tapias a las puertas del instituto Sant Josep de Calassanç de Barcelona.
Pero las bondades de la integración social, que los líderes de ambas bandas han expuesto incluso en comparecencias en el Parlament, no sedujeron a todos los pandilleros. «Nadie puede negar que hoy los latins y los ñetas son asociaciones culturales, pero con el tiempo han aparecido nuevos latins y ñetas a los que la idea de grabar discos y organizar charlas en asociaciones cívicas no les atrae lo más mínimo», explica una fuente policial. Estos nuevos pandilleros reivindican para sí el nombre y la forma de vida originales de las bandas.
Las estructuras más difusas y menos rígidas que tienen las actuales pandillas latinas ha multiplicado los incidentes violentos. «Cada fin de semana hay al menos una pelea violenta, y no hay bronca en la que no aparezca algún miembro reconocido de una de esas bandas», agrega la misma fuente.
CENSO DE PANDILLEROS / En Catalunya hay cerca de 3.000 miembros de bandas latinas, según los últimos cálculos de los investigadores.
La documentación incautada en los dos últimos años por la policía en registros a pandilleros detenidos por actos violentos consta fundamentalmente de papeles «demasiado antiguos», que hacen sospechar que las organizaciones no han evolucionado y que los que ahora dicen ser los nuevos ñetas o latins siguen viviendo de los emblemas y las reglas de las bandas anteriores al acuerdo de legalización.
De los papeles intervenidos desde el 2007, se descarta la vieja y temida idea de que las bandas latinas de España estaban ligadas a las de América. «No hay conexión, no hay mando exterior. Hay contactos entre colegas a través de foros de internet, pero no estructurales. Las bandas de allá no mandan a las de aquí», concluyen los investigadores.
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