Cuba y EEUU dialogaron sobre temas migratorios en Nueva York
Prensa Libre, 15-07-2009
NUEVA YORK (AFP) –
Estados Unidos y Cuba, que dieron tímidas señales de deshielo desde la llegada al poder del presidente Barack Obama, reanudaron el martes en Nueva York su diálogo migratorio suspendido desde 2003.
Durante la reunión, Estados Unidos y Cuba se comprometieron a promover una migración “segura, ordenada y legal”, indicaron en comunicados separados el departamento de Estado y la cancillería cubana.
Las conversaciones diplomáticas a nivel técnico que se realizaban dos veces al año – – alternadamente en Estados Unidos y Cuba – – estaban suspendidas desde la era de tensión con el gobierno de George W. Bush.
El diálogo había sido roto por Estados Unidos. En esa época, Cuba temía además una invasión militar norteamericana, según reveló posteriormente el presidente Raúl Castro al Consejo Nacional de Defensa.
Tras su llegada a la Casa Blanca, Obama envió una señal amistosa a la isla al autorizar en abril pasado viajes y transferencias de dinero a Cuba por parte de ciudadanos estadounidenses de ascendencia cubana.
Posteriormente, el departamento de Estado indicó que representantes de ambos países habían iniciado discusiones oficiosas a fin de intentar relanzar el diálogo migratorio.
Sin embargo, a pesar del acercamiento esbozado, tanto Washington como la Habana siguieron dando señales de desconfianza mutua, esperando cada cual gestos del otro antes de ir más allá.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, reiteró recientemente que Estados Unidos no levantará el embargo que aplica hace casi medio siglo a la isla si Cuba no libera a sus presos políticos y respeta los derechos humanos.
El exilio anticastrista de Florida, cuya influencia decayó en los últimos años, pide a Washington mantener la presión para un cambio democrático en Cuba y considera el diálogo migratorio como un aliento en sentido contrario.
La representante republicana de Florida Ileana Ros – Lehtinen, citada por el Miami Herald, consideró “desafortunado que una vez más el régimen cubano sea recompensado con signos de apertura de Estados Unidos, a pesar de las atrocidades cometidas contra el pueblo cubano”.
Según el departamento de Estado, al reanudar las reuniones migratorias este martes, Estados Unidos reafirmó su interés por “continuar discusiones constructivas con el gobierno de Cuba” en temas de interés común.
Esas conversaciones regulares se habían iniciado en 1995 para coordinar medidas destinadas a evitar una emigración masiva de cubanos al país del norte.
Estados Unidos se comprometió a otorgar unas 20.000 visas anuales a cubanos, y Cuba, a recibir de vuelta sin tomar represalias a quienes intenten escapar de la isla y sean capturados en el mar por los guardacostas norteamericanos.
En Nueva York, la delegación cubana indicó en un comunicado que “presentó a la parte norteamericana una propuesta de nuevo acuerdo”, sin precisar su contenido.
El gobierno de Obama precisó por su parte que abordó junto a los representantes cubanos no solo los puntos de “cooperación exitosa” sino también “los obstáculos a una plena implementación de los acuerdos”.
Entre sus prioridades, Washington identificó asegurarse que su sección de intereses en La Habana funcione sin problemas, el acceso a un puerto de aguas profundas para repatriar a los migrantes, asegurarse de su bienestar, y poder devolver a aquellos que tengan antecedentes penales.
“Estados Unidos considera que estas conversaciones son una posibilidad para lograr resultados prácticos y positivos que contribuyan a la plena implementación de los acuerdos y la seguridad de nuestros ciudadanos”.
La delegación estadounidense estaba encabezada por el asistente del secretario de Estado para asuntos latinoamericanos, Craig Kelly. La delegación cubana por el viceministro de Relaciones Exteriores Dagoberto Martínez.
“Hemos tenido una sesión de trabajo fructífera que valida la utilidad del mecanismo”, dijo Martínez.
La delegación cubana manifestó sin embargo su preocupación por la legislación migratoria de Estados Unidos “que estimula las salidas ilegales y el contrabando de personas, al ofrecer un tratamiento diferenciado a los cubanos que arriban ilegalmente” a su territorio. Cuba propuso celebrar una próxima reunión del mismo formato en diciembre en La Habana.
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