Piden seis años de cárcel para un mosso por estafar a 42 ciudadanos chinos
El policía niega haber cobrado para agilizar la residencia
El Mundo, , 15-07-2009Barcelona
Un agente de los Mossos d’Esquadra se enfrenta a seis años de prisión y multa de 6.000 euros por un delito de estafa. La Fiscalía considera que Gaietà M. M. se aprovechó de su condición de policía para hacer creer a ciudadanos chinos que podía ayudarlos a agilizar su permiso de residencia a cambio de dinero. Cuando supuestamente se produjo la estafa, entre octubre y diciembre de 2007, el procesado estaba en situación de excedencia del cuerpo policial ya que unos años antes había montado un negocio. Pese a esto, las acusaciones destacan que Gaietà M. M. hizo creer a los ciudadanos chinos con los que contactó que gracias a su condición de mosso podía ayudarlos a regularizar su situación ilegal en España a cambio de unos 3.000 euros por cada uno. De esta forma, supuestamente estafó a unas 43 personas según el fiscal, ya que cobró diversas cantidades de dinero en concepto de anticipos pero sin llegar a tramitar esta documentación.
En el juicio celebrado en la Audiencia de Barcelona, el procesado explicó que uno de los ciudadanos chinos que le denunciaron era un confidente que tenia cuando trabajaba en la comisaría de Santa Coloma de Gramenet y le pidió que le ayudara a regularizar su situación. El agente se ofreció a ayudarlo, con conocimiento de sus superiores, según explicó, ya que la tramitación era competencia de la Policía Nacional. Por eso indicó que acompañó al confidente al Consulado de China en Barcelona, aunque dijo que no cobró por ello. Este ciudadano chino no ha comparecido en este juicio ya que se encuentra en paradero desconocido y por eso no pudo corroborar su versión en el juzgado de instrucción donde acusó al policía de quedarse con 1.500 euros suyos después de habérselos dado como anticipo para conseguir la regularización de su residencia.
Quien sí declaró contra el agente en el juicio de ayer fue otra ciudadana china que explicó como hizo de traductora entre el procesado y el confidente y así se enteró de que, a cambio de 3.000 euros, el policía agilizaba los permisos de residencia. Por eso, obtuvo la documentación que le requería el acusado, como pasaporte o fotos carné, así como 1.000 euros por persona como anticipo. El procesado declaró que sólo vio a esta ciudadana china en compañía del confidente una vez, cuando se los encontró en un restaurante pero no hablaron de ninguna tramitación.
Por su parte, la testigo explicó que se encontró con el procesado, que actualmente ha vuelto a los Mossos, en varios sitios de Barcelona donde le entregó dinero y documentación relativa a 42 trabajadores chinos. En algunas de estas citas acompañaron a la ciudadana sus tíos ya que llevaba mucho dinero encima. El procesado empezó a dar largas sobre la tramitación y a pedir el resto del dinero por supuestas complicaciones. Los afectados le llegaron a dar 60.000 euros más en una cita en la estación de Francia, donde el acusado recogió la cantidad y se fue dejando a los ciudadanos chinos esperando su vuelta. Cuando lo llamaron sólo les advirtió de que no le denunciaran porque la compra de documentos era delito. En total, el fiscal considera que el procesado estafó unos 104.000 euros a las víctimas.
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