Una manifestación musulmana acaba con al menos 156 muertos en el oeste de China

La protesta se desató en Xinjiang por el linchamiento de un grupo de uigures - El Gobierno ha implantado el toque de queda en Urumqi, el lugar donde se registró la revuelta - Dos de los cinco españoles residentes en Xinjiang ya han sido localizados y se encuentran a salvo

Diario de Navarra, MARGA ZAMBRANA . EFE. PEKÍN, 07-07-2009

Las autoridades chinas informaron ayer de que al menos 156 personas murieron en enfrentamientos entre la población musulmana uigur y las fuerzas de seguridad chinas en la región occidental de Xinjiang, tras una manifestación el domingo por la tarde en protesta por el linchamiento de dos miembros de esa etnia.

La cifra es la más alta en una intervención militar en China desde Tiananmen, en 1989, cuando el Ejército mató a cientos de estudiantes pro democráticos en Pekín.

El gobierno chino acusa a los uigures, una etnia turcomana, de haber provocado los disturbios, en concreto a una de sus líderes en el exilio, Rebiya Kadeer, candidata al premio Nobel de la Paz en varias ocasiones, mientras que los uigures culpan al Gobierno chino de reprimir una protesta pacífica con una “violencia feroz”.

Liu Yaohua, responsable del Buró de Seguridad de la región, de cuyos 20 millones de habitantes casi la mitad son uigures y el resto chinos de etnia Han, expresó ayer su temor de que el número de muertos aumente después de las protestas acaecidas en las últimas 24 horas, que han dejado además 828 heridos.

Toque de queda

El toque de queda se implantó en la madrugada de ayer en Urumqi, donde se han instalado puestos de control en algunos barrios para detener a unos 90 “instigadores de la protesta” todavía sin localizar y ya hay cientos de detenidos.

Las manifestaciones comenzaron el domingo por la tarde en Urumqi, cuando unas 300 personas empezaron a protestar por el linchamiento de un grupo de uigures que trabajaban en una fábrica de juguetes en Cantón (sur), a raíz de un falso rumor de que habían violado a dos jóvenes locales.

En el linchamiento murieron dos uigures y resultaron heridos otros 118 uigures, pero sólo el instigador, un desempleado de la fábrica, fue detenido.

Los manifestantes de ayer, estudiantes uigures, según los grupos en el exilio, expresaron su descontento con una sentada en la céntrica Plaza del Pueblo, y otros ciudadanos y curiosos se acercaron a la zona hasta congregar a entre mil y tres mil personas.

La manifestación quedó pronto controlada, pero entonces empezaron a oirse una serie de disparos y explosiones en otra concurrida zona de la ciudad, la del mercado de Döng Körük (Erdaoqiao, en mandarín).

Al menos cinco españoles viven en la región de Xinjiang: dos parejas y un quinto residente. Una de las parejas ha sido localizada, se encuentra bien e indicó de que la situación está tranquila, dado que los disturbios se han producido en el sur de la ciudad y ellos residen en el norte.

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