Más de 13.000 inmigrantes se ven privados de servicios básicos por falta de intérpretes

Diario de noticias de Alava, itsaso estarrona, 02-07-2009

vitoria. Los más de 13.000 inmigrantes de habla no hispana de Vitoria (uno de cada veinte ciudadanos) tropiezan con un serio obstáculo a la hora de acceder a servicios básicos de la ciudad: la ausencia de intérpretes. Según constata un estudio realizado por un equipo de investigación de la Facultad de Letras del Campus alavés, ni los centros de salud ni las escuelas públicas disponen de traductores, por lo que se ven obligados a recurrir a asociaciones y voluntarios para poder prestar una atención apropiada. Otros ámbitos públicos, como la Policía y la Justicia, echan mano de empresas privadas para poder entenderse con los extranjeros no hispanohablantes, pero, según denuncian, el servicio cojea porque a menudo los intérpretes carecen de formación básica acerca de leyes, intervención social y otras materias que les ocupan.

Los pediatras del ambulatorio de Aranbizkarra recurren a dibujos para saber qué les duele a los pacientes que no hablan castellano. Las madres de alumnos extranjeros de la escuela Santa María inscriben a sus hijos con la ayuda de escolares de sexto. Algunas familias magrebíes con hijos en el instituto Francisco de Vitoria no entienden las cartas que les envían los profesores porque, aunque estén escritas en árabe, no saben leer. En la cárcel de Nanclares, más de un preso ha firmado su expulsión sin saber qué suscribía. Son las consecuencias de la ausencia de intérpretes en servicios básicos de la ciudad, según recoge la investigación dirigida por la profesora de Traducción e Interpretación Lurdes Auzmendi y desarrollada por cuatro alumnas de la licenciatura.

en manos de ong No sólo la escuela Santa María de Vitoria sufre en carne viva la falta de traductores. Muy cerca, en Ramón Bajo, el equipo directivo busca intérpretes por su cuenta: actualmente ultima un acuerdo con una ONG para atar el servicio antes de septiembre. No será su primera experiencia: ya han contratado a traductores en más de una ocasión. Con sus pros y sus contras: “El problema” es que, según señalan desde el centro, a menudo no son profesionales de la materia y “opinan e intervienen más de la cuenta”. Similar es la situación en la ikastola Landazuri, el centro de educación para adultos Paulo Freire y los institutos Federico Baraibar y Francisco de Vitoria – centro, éste, con un 96% de alumnos inmigrantes, procedentes de 28 nacionalidades distintas – .

dibujos en la consulta También los centros de salud adolecen de barreras idiomáticas: “En el ambulatorio de Aranbizkarra, los pediatras utilizan dibujos para saber qué les duele a sus pacientes”, detalla la investigación. En el Hospital Santiago, no tienen otro remedio que pedir traductores a la asociación de afroamericanos. Osakidetza no ha estrenado aún en Vitoria sistemas de teletraducción como los implantados en Basurto y Cruces.

Por su parte, la administración judicial padece, en palabras del decano de la Audiencia Provincial Jaime Tapia, la “falta de especialización” de los intérpretes que contrata a una agencia privada.

Sólo el Ayuntamiento de Vitoria traduce a sus ciudadanos.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)