Más muertos en el trabajo en Alicante pese a los 80.000 empleados menos

ABC, 29-06-2009

M. A. RUIZ COLL

ALICANTE. Como muchos otros miles de inmigrantes, había llegado a España desde Colombia en busca de nuevas oportunidades. El pasado 22 de mayo falleció al caer por un patio de luces desde un octavo piso, cuando estaba pintando sin arnés ni sistema de protección. Deja viuda y tres hijos pequeños.

También deja tres huérfanos la empleada de un supermercado de San Fulgencio que, el mismo día, murió arrollada por un camión que estaba descargando en el almacén del establecimiento. La fallecida tenía 32 años. Y el 3 de junio, perdía la vida un joven de 25 años al caer desde un tejado en el municipio de Salinas, cuando trabajaba colocando placas solares.

Alicante es la única provincia de la Comunidad en la que sigue creciendo el número de víctimas mortales en accidente laboral, pese a tener 80.000 trabajadores menos dados de alta en la Seguridad Social que hace un año: 80.000 personas que han pasado a engrosar las cifras del paro a causa de la crisis.

Crisis y precariedad

Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo, durante el primer trimestre de 2009 murieron nueve trabajadores en Alicante, dos más que en el mismo período del año anterior. Y a la espera de cerrar el actual trimestre, ya se han producido otras cinco muertes en la provincia.

Todo ello, a pesar de que el número global de accidentes laborales sin víctimas se ha reducido drásticamente: se han registrado 4.033 entre los meses de enero y marzo, frente a los 7.616 del primer trimestre de 2008.

En cambio, en la Comunidad los accidentes mortales han descendido levemente: se han registrado 22,tres menos que en el mismo período del año anterior.

La precariedad, la mano de obra poco cualificada, el repunte de la economía sumergida y el incumplimiento de las normas de salud laboral son a juicio de los sindicatos los principales factores que han contribuido a incrementar esta trágica estadística.

Poca cualificación

«La crisis económica ha hecho que muchas empresas descuiden las inversiones en medidas preventivas, y eso constituye un caldo de cultivo para los accidentes», afirma el responsable de Salud Laboral de CC.OO. en Alicante, Javier Pérez.

En su opinión, también contribuye a este fenómeno la precariedad laboral: «En momentos como éste, muchos trabajadores aceptan un empleo que no realizarían si no estuvieran tan apurados. Y a menudo lo hacen sin estar cualificados para ello». Con frecuencia, añade, «los planes de prevención se convierten en simple papeleo para cubrir el expediente y librarse de la multa». El sector de la construcción es sin duda el que registra una mayor siniestralidad laboral.

La caída, el más habitual

El caso más habitual, en lo que a accidentes mortales se refiere, son las caídas al vacío por trabajar sin arnés de protección. En cuanto a las industrias tradicionales los accidentes más frecuentes son los aplastamientos al manejar la maquinaria. Y en la agricultura se siguen produciendo muertes por el volcado de tractores. CC.OO. denuncia que muchas de ellas se podrían evitar con la instalación de sistemas antivuelco.

Desde este sindicato afirman que numerosos accidentes laborales no afloran al producirse en la economía sumergida. «No suelen ser mortales, pero muchos operarios trabajan en casa con productos químicos tóxicos e inflamables, y eso supone que se llevan el riesgo a su hogar», apunta. También han aumentado los accidentes entre el colectivo de inmigrantes, especialmente en la construcción y la agricultura.

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