El espacio '21 días' despide su primera temporada con el especial 'Sin papeles'

Diario de noticias de Alava, Fernando Jerez, 26-06-2009

Samanta Villar pasó tres semanas con inmigrantes ilegales viviendo en una chabola y recogiendo fresas

vitoria. El programa de Cuatro 21 días finaliza esta noche su primera temporada con un reportaje en el que su protagonista, Samanta Villar, convive con inmigrantes. El director de antena de Cuatro, Fernando Jerez considera que no es fácil que un espacio de periodicidad mensual haya alcanzado el reconocimiento de la audiencia y que su estreno haya sido el más visto de la cadena desde su nacimiento, un 17,3% de cuota de pantalla. “Nos hemos adelantado, porque otras cadenas tenían este formato en su mesa y no se atrevieron a llevarlo adelante” y explicó que el secreto del programa “está en tratar una realidad desde el punto de vista de la sensibilidad”. Samanta Villar señala que 21 días “aborda la información en forma de emociones, de realidades, a través de un relato” y resalta el trabajo del equipo “y la forma que le damos a la realidad. La gente la ve como una película”.

Tras el descanso veraniego, este espacio volverá en septiembre a la programación de la cadena de Sogecable con un reportaje sobre cómo vive la crisis económica actual la gente de clase media.

Sin papeles En el reportaje que se emite hoy, Samanta Villar convivirá con varios sin papeles , para lo que el equipo se trasladó a Huelva. Durante 21 días y 24 horas al día, Samanta compartirá con algunos de estos sin papeles sus insalubres y precarias condiciones de supervivencia así como la dureza del trabajo por el que pelean a diario. Como ellos, se enfrentará a largas jornadas de trabajo en la recogida de fresas. Este año, muchos jóvenes africanos han probado suerte en Huelva sin conseguirlo. La crisis económica, la vuelta al campo de los españoles por la caída del sector de la construcción o la dureza de las sanciones del Gobierno al contratar a sin papeles , han provocado que esta temporada centenares de inmigrantes ilegales vagaran diariamente por los invernaderos buscando un trabajo. Aunque sólo fuera por unos días.

La historia que cuentan es la misma para todos. En determinado momento de su vida deciden que lo que les cuentan de Europa y por lo que ven en las series de televisión es cierto. Empeñan propiedades, piden créditos o venden casas hasta reunir el dinero que les cobrarán (o robarán) por una patera. Pero la realidad es que Europa no es lo que les contaron… No tienen trabajo ni tampoco dinero para desplazarse a otro lugar… y si la Policía les encuentra, les podrían deportar.

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