387 menores con dificultad, acogidos en 2008 en centros y pisos asistenciales

Nuevo Futuro impulsa un programa de acompañamiento para chavales que cumplen los 18 años y se independizan

Diario de Noticias, ana ibarra, 26-06-2009

pamplona. Un total de 387 menores en situación de dificultad familiar o conflicto social fueron acogidos el año pasado en los diferentes pisos de acogida de cinco entidades sociales con las que el Gobierno de Navarra tiene concertadas 174 plazas. Se trata de menores en situación de desamparo, víctimas de malos tratos, abusos o abandono, que viven internos en pisos de acogida y que han pasado a depender del departamento de Familia a través de diferentes fórmulas jurídicas como son la guarda administrativa o judicial, o la tutela. La atención es compleja, no sólo se centra en las áreas asistenciales del menor, sino también la conductuales, intelectuales, habilidades sociales, el desarrollo de la personalidad, la prevención de conflictos, etcétera. Paralelamente, se trabaja con la familia para promover cambios que aceleren “el retorno” del menor a su medio familiar y social, señalan desde Asuntos Sociales que invirtió ocho millones en 2007 en el recurso.

Para cuando se llega a una situación de acogida de este tipo se ha descartado cualquier otra solución intermedia y se “valora que hay que separar temporalmente al menor para protegerle de su familia”. “Es entonces cuando intervenimos”, indica Laura Iparraguirre, responsable del programa de Nuevo Futuro que cuenta con nueve hogares para atender a 64 menores en toda Navarra con edades comprendidas entre los y los 20 años. “Somos la UCI del sistema social de protección”. El objetivo final de este proyecto es conseguir la “reagrupación familiar” siempre que se cumplan unas condiciones, haya oportunidades y una familia que volver, en la medida en que “ambas partes hayan reparado sus problemas”, aseguran.

Por otro lado, a partir de la llegada de niños de pateras de Canarias, Navarra ha incorporado como cuota solidaria a un total de diez menores subsaharianos (está previsto que en septiembre lleguen otros diez) de cuya integración y educación también se encarga Nuevo Futuro (la gestión del programa salió a concurso) a través de un décimo centro. Todos los menores extranjeros no acompañados, tantos los venidos de Canarias como el resto de subsaharianos que llegan sin familia (otros 7), se integran en el programa MENAS (menos extranjeros no acompañados). En total, Nuevo Futuro se hace cargo de 74 menores. Los chavales van quemando diferentes etapas a lo largo de los dos años de media que dura su estancia. Algunos han llegado a la mayoría de edad. Han pasado de vivir en un centro de acogida con un equipo de profesionales a independizarse con otros compañeros. De finalizar el circuito de las escuelas taller a iniciar una nueva etapa con un contrato. Es el caso de Ibrahima que ha encontrado su primer empleo y reside en Estella con otros dos compañeros del programa, o Mohamed que vive en un piso con otros dos amigos a la vez que estudia. Han cumplido los 18 años pero el “salto” de la tutela a la autonomía no es automático. “Sin un acompañamiento durante un tiempo es posible que en ese tránsito fracase”, señala. El programa Pasajes que ha puesto en marcha Nuevo Futuro persigue precisamente el acompañamiento de estos menores durante su proceso de “autonomía y emancipación”. “A los MENAS les pedimos un plus. No tienen una familia pero tampoco un perfil de maltrato, es diferente”, aseguran.

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