Un abogado actuará en nombre del estudiante camerunés para intentar su vuelta
el joven ha logrado que camerún ceda los poderes para ser representado Los salesianos que ayudan a Armand en África denuncian las trabas
El País, , 25-06-2009Donostia. El joven estudiante camerunés del campus donostiarra de la UPV deportado hace casi dos meses, Jacques Armand Nong, podrá contar con la representación de un abogado que recurra en los juzgados su expulsión mientras él sigue en Camerún. El trámite no ha sido fácil ni rápido, pero, con la ayuda de la comunidad salesiana que acogió a Armand a su llegada a Camerún han conseguido que el Ministerio de Asuntos Exteriores del país africano ceda los poderes, es decir, dé la autorización para que un abogado pueda actuar en nombre del joven estudiante en los juzgados mientras él sigue en el país africano.
De momento, José María Sabé, uno de los salesianos que acompaña a Armand, explicó ayer que acaban de enviar por correo la documentación del Ministerio a Labastida (Álava), donde vive la familia de Armand, para que el abogado pueda comenzar a trabajar desde aquí para intentar revocar la orden de expulsión. Esa orden fue la que llevó a finales de abril a Armand a un avión con destino a Camerún sin más explicaciones.
La familia del joven llegó a Labastida hace años y él mismo fue a vivir allí mediante el reagrupamiento familiar, cuando su madre estaba ya instalada. Sin embargo, una vez cumplida la mayoría de edad el papeleo para regularizar su situación exigía una serie de documentos de Camerún que llegaron tarde, lo que dejó a Armand en una situación irregular que causó su expulsión, a pesar de estar integrado en la sociedad vasca y matriculado en la UPV.
Casi dos meses después de aquello, Armand y Sabé denuncian las complicaciones de un proceso que debería ser mucho más sencillo si hubiera intención de ayudar. “Pero hay una incoherencia muy grande, el Estado español reconoce como legal la expulsión y los problemas legales no acaban, siguen mareando la perdiz, es el cuento de nunca acabar”, explicaba ayer Sabé desde Yaoundé, la capital de Camerún, al otro lado del teléfono.
El hecho de que estemos a las puertas del verano tampoco cree que agilizará los trámites, más bien al contrario, “y es que todo son problemas”, según Sabé. El ánimo de Armand también se está resintiendo y, tras asumir que ha perdido los exámenes de junio, su esperanza es poder presentarse a, al menos, algunos en septiembre.
paludismo Además, el estrés y los nervios también empiezan a pasar factura y en plena época de este tipo de enfermedades, el joven acaba de pasar paludismo y fiebres altas. Su madre Dora está preocupada desde Labastida, porque insiste en que el joven no está vacunado para este tipo de patologías y que puede ser más proclive a padecerlas.
“Nadie quiere sentirse culpable”, insiste Dora, cansada también tras dos meses sin su hijo y sin que el proceso apenas avance. El de conseguir que un abogado actúe en su nombre es un paso, pero temen que aún queden bastantes más por delante.
“La familia sólo quiere que Armand vuelva a casa, no pretenden buscar indemnizaciones o compensaciones, sólo quiere regresar”, insiste Sabé al lado del joven estudiante.
(Puede haber caducado)